VERANO

Este blog contiene temas de Orientación Familiar, (educación y familia) Antropología filosófica, Religión y poesía. Todo ello con sentido común y, con frecuencia, con sentido de humor.



31 de diciembre de 2011

¡¡MUY FELIZ AÑO NUEVO!!

Suspiros de España- Banda Primitiva de LLíria - Certamen Valencia 2011

FAMILIA GONZÁLEZ - RÁBAGO

¡URGE VOLVER A HACER VIDA EN FAMILIA!

Francisco-M. González
Respecto a mi artículo de la semana pasada, “Las vacaciones y los hijos”, don José Miguel González Martín, hacía un comentario, en el que -entre otras cosas- decía que aquello era viable, hace cincuenta años: "No creo que hoy día sea posible para muchas familias. Ese mundo del que usted habla ha desaparecido en la actualidad por desgracia”
Ante todo, quiero agradecerle su amable acotación y decirle, que en cierto modo, coincido con usted; ya que por, desgracia en la actualidad son muchas las familias desestructuradas, en las que el padre junto con la madre no pueden disfrutar las vacaciones con sus hijos; o tal vez tambien por la tan cacareada crisis, aunque pienso que esto no es óbice. Si bien disiento, en su tono un tanto pesimista, de que la sociedad a la que me refiero ha desaparecido.
Que duda cabe, que en los últimos cincuenta o sesenta años la sociedad española ha sufrido una evolución muy por encima de los cambios que se habían producido en los últimos cien años anteriores. De estos cambios unos han resultado buenos y otros no tan buenos, Por no decir funestos, como la lacra del paro, -que debe ser objetivo prioritario en toda gestión política-, el aborto, las consecuencias del divorcio -tan poco estudiadas en España, ya que los investigadores siempre se tropiezan con un "muro"; la píldora del día después para chicas de dieciséis años, sin permiso de los padres; la violencia doméstica; el sistema educativo...
A pesar de mis años, soy optimista y trato de "mirar" lo que hay de bueno en esta época incierta y cambiante que nos ha tocado vivir Y, como otros muchos, veo que la familia es lo que mejor se mantiene; a pesar de las amenazas de muerte y los ataques virulentos , a los que antes me he referido. La familia zarandeada injustamente, permanece como el entorno más eficaz y valorado de verdadera convivencia. Me refiero a la familia como un conjunto de personas unidas por lazos de amor, donde se nace, se crece, se aprende a vivir y a morir como persona, y que surge de la unión amorosa entre un hombre y una mujer para siempre y abiertos a la vida. Que nada tiene que ver con lo que se entiende por familia en determinados ambientes y legislaciones de nuestro país, donde encontramos definiciones erróneas del concepto de familia, en los que se confunde el matrimonio y la familia con otras unidades de convivencia de naturaleza y fines distintos.
Como oí, no hace mucho, en una conferencia, a la profesora Mª del Carmen Montoro: "A la familia le cabe el privilegio de ser el ámbito natural para amar, abierto a la vida, donde si se hace vida familiar se logra el nivel más elevado de amor, de cohesión y de respeto entre sus miembros; a la vez, es un lugar de encuentro entre las distintas generaciones que permite un intercambio continuo de ayudas entre todos, además de servir de "airbag" de amortiguamiento ante las crisis o adversidades. Por lo tanto, un lugar primario de educación: cuando se entiende como proceso gradual de mejora en la responsabilidad de seres libres; la mejor escuela de valores y virtudes personales y sociales, que tiene que servir para formar personas buenas, libres y responsables, capaces de transformar esta sociedad despersonalizada y convulsa, en una sociedad más justa, amorosa y humana".
Aún así, algunos se empeñan en anunciar que la familia está en crisis. Habrá familias concretas en crisis pero eso no nos permite generalizar el problema. Hay muchas familias en crisis porque sus miembros no han descubierto las posibilidades de la institución familiar: y viven sin hacer vida familiar: de espaldas a la familia. Pero, también hay muchas familias unidas que hacen vida familiar, alegres y felices; incluso disfrutan de las vacaciones en familia, más o menos como sugería en mi artículo anterior, aunque cada familia tiene, o debe tener, su estilo familiar propio
Tal vez no hiciera falta apelar a los razonamientos para justificar el valor y la eficacia de la institución familiar. Puede bastar: la sonrisa confiada de un niño pequeño, acordarse de las desgracias sufridas con cariño y deportividad y de los sueños y proyectos compartidos o poner en presente la paz e ilusión de poder decir "mi casa", "mi familia", "los míos"..., para afirmar de manera incondicional, el valor perdurable de hacer vida de familia.

Bajamar 19 de junio de 2011 (V.P.T.)

24 de diciembre de 2011

¡FELIZ NAVIDAD!

NAVIDAD EN ÉPOCA DE NUEVAS TECNOLOGÍAS

Francisco-M. González*
De nuevo Navidad, con ciertos cambios a nuestro alrededor pero con puntos comunes a pesar de los años. Por ejemplo, atrás quedaron las ciudades repletas de luces de bombilla, esas nuevas luminarias leds, menos brillantes pero más eficientes, lo copan todo. Se "reciclan" las grandes ornamentaciones: véase los ciervos de tres de mayo, grandes osos polares, que se desempolvan del trastero para hacer su función. Hasta aquí perfecto, pero sí habrá que hacer un llamado para que los ayuntamientos vuelvan a llenar de plantas nuestro entorno, es un apoyo al sector de la jardinería y además, nada sustituye a la naturaleza.
¿Qué tienen de particular los últimos años? Pues que apenas se reciben ya Christmas y los que suelen llegar son de bancos o empresas con unos dibujos asépticos y simbólicos que hacen que hasta la Navidad parezca fría, porque mejor un pesebre que un banco, con todos mis respetos. Yo soy de los que sigo enviando felicitaciones de puño y letra, y así lo haré porque pertenezco a una época donde estoy tenía un sentido que no quiero perder, y porque además sé la ilusión que hacen... Muchos de mis amigos decoran su árbol de Navidad o su belén con estos Christmas, y no es cuestión de dejar desnudos sus hogares.
La gente no se esfuerza tanto en dedicarnos un deseo personal, sino que nos mandan esos jeroglíficos de comas y puntos que al final, con la ayuda de mis nietos, me explican que es un árbol o un reno hecho con lo que da de sí un teclado de ordenador. Sería un detalle de ingeniería asombroso si no fuera porque son mensajes tipo que se envían en cadena. Así como los chistes sobre el paro, el presidente del gobierno, etc... Que son muy simpáticos pero quizá llegan a contratiempo, cuando por una vez al año uno desea un propósito sincero, aunque escueto, de los nuestros... La última moda, aún sorprende más, son esas "pseudofelicitaciones" del tipo "no creo en estas fiestas, la felicidad es todo el año, sólo deseo que atraigas todo lo positivo a tu vida". Frases que desde luego no arrancan una sonrisa y de las que con voluntad entendemos que quienes nos las envían nos quieren mucho en realidad. Pero analicemos... "no creo en estas fiestas"- efectivamente nos quiere, si no, por qué nos envía un mensaje de unas fiestas que ni chicha ni limoná- "la felicidad es todo el año"- ahí viene la punzada, una redundancia de "no me gustan estas fiestas"-... "atraigas todo lo positivo a tu vida" - casi nada, es responsabilidad totalmente mía atraer las cosas buenas que están por venir.
Con todas esas acciones inconscientemente autodestructivas, algo que además es un símil de cómo asfixiar el amor para luego decir "se nos acabó", pues es normal que uno diga un día "odio la Navidad... La música alegre, Papá Noel, los reyes magos... TODO, es sólo una fiesta consumista". Cuidado porque Dickens ya dibujó un personaje así al que, supongo, nadie querría parecerse. Además, es algo impostado, porque quien de verdad repele algo lo separa de sí, pero estos "gruñones navideños" se meten hasta en el portal de Belén si les dejamos para rezongar...
Pues para soñar hagamos lo mismo, creemos la atmósfera deseada a nuestro alrededor, y aprendamos, algo, a reírnos de nosotros mismos. Si a través de estas líneas, querido lector, le ha "escocido" verse como un gruñón de Navidad mire en su interior, quizá anhele una verdadera Navidad y lo que no quiere vivir es las navidades desangeladas que le han tocado estos últimos años. Así pues, a crear en positivo, a recrearnos en ese belén que pondremos con cariño en nuestras casas, a esperar al niño Jesús, a sacar la pandereta aunque el resto de la familia se quede congelado con nuestras salidas (siempre podemos decir que fue culpa de la sidra, que por cierto trajo la suegra y así 'matamos' dos pájaros de un tiro) y hacer sonreír más que buscar nuestro gusto. Claro que la bondad no se improvisa, pero las fechas están para algo, para que no caigamos en la tibieza de la rutina, y se imponen desde fuera por crear entre todos igualdad. Si dejáramos el momento de amar a la anarquía de cada uno, o bien gobernaría el deseo de uno, y estaríamos ante un servilismo, o bien no empezaríamos nunca la hermosa labor de querer, que es larga y que, no nos olvidemos, la vida se pasa volando.
Ya en este subidón navideño, daremos un click al me gusta de las nuevas tecnologías, porque se bien es verdad que han sido un refugio para evadir nuestras responsabilidades para con los demás, hay formas de hacerlas nuestras aliadas. A través de ellas, podemos saludar a los que están lejos por videoconferencia, enviar Christmas con las fotos de nuestros hijos y sencillos programas de edición (recomendable para abuelos, quizá otras personas no soporten tanta ternura), Grabar mensajes de voz trabajados y pensado y enviarlos a amigos comunes... Muchas veces no es el medio el que está viciado sino los usuarios. Pues desde aquí y con un toque, ya ven, bastante personal... ¡FELIZ NAVIDAD!

Bajamar 18 de diciembre de 2011 (V.P.T.)

22 de diciembre de 2011

MARINA GARCÍA PÉREZ-CHAO

UN CAFÉ CON MARINA GARCÍA PÉREZ-CHAO: SOCIÓLOGA

Licenciada en Sociología en La Laguna, además Máster en Interculturalidad por la Autónoma de Madrid. Una ciencia de los generalismos y estudio de masas, Marina ha sabido concretar en su vida estos estudios con la ayuda a los demás, como cooperante de la ONG CESAL en Huachipa (Perú). Es una de esas chicas con valores, que contribuyen a crear una sociedad más humana y más justa, aunque no sean noticia.

Esta mujer, tremendamente joven, se dice enamorada, nada menos que de un país. “Estoy apasionada con Perú y su gente. A pesar de la escasez de recursos materiales te dan todo lo que tienen. Son personas, que tratan de salir adelante en medio de las dificultades. Y, tal vez sorprenda oír que quieren progresar. No coinciden con esa imagen, que solemos hacernos desde aquí, del hispano americano, indolente tumbado al sol esperando verlas venir. Cierto que este país tiene falta de recursos, pero es debido a la corrupción política. Hay que invertir sobre todo en educación y sanidad”

Limeña de corazón, trabaja en Huachipa, un asentamiento humano marginal, fuera de la ciudad, sin agua, ni luz formal; donde CESAL lleva diez años trabajando. “Tenemos cinco oficinas: familia, salud, habitabilidad, educación y redes sociales. Es en esta última donde realizo mi labor: coordinar los proyectos de las demás oficinas para conseguir que la atención sea integral e individualizada a la persona –con nombre y apellido- considerándola como un ser único. También ayudo a formar dirigentes, para que sean ellos los protagonistas de su propio desarrollo. No vamos de salvadores por la vida. ‘No esperamos un milagro, esperamos un camino’, como dice Carrón. El problema de la pobreza está más en ser acogido, acompañado, comprendido: está en la necesidad de un amigo, que te quiera y que te escuche… Como tantos lo necesitan en nuestro país, donde tal vez la pobreza espiritual y falta de alegría sea mayor”.

“Allí echo de menos a mi familia, a mis amigos y poder sentarme en una terraza con un plato de jamón serrano o queso manchego. Pero lo compensa el cariño y tantos pequeños detalles con que me tratan. Me he asombrado al llegar a Madrid, el orden y lo organizado que está todo en España, los coches respetan las señales de tráfico y los teléfonos públicos funcionan, allí, en este sentido, todo es un caos, como en los años cincuenta aquí, me dicen”.

“He venido a las Jornadas Mundiales de la Juventud por sentido de pertenencia a la iglesia Católica y por seguir de cerca al Santo Padre. Estuve como voluntaria en la exposición de Santo Toribio de Mogrovejo, en el barrio de Delicias. De Benedicto XVI ¡Admiro tantas cosas! Además de sus homilías; así, en concreto, me ha impactado el trato cariñoso que nos ha dado. Su ternura es algo inefable; te trata como uno quiere ser tratado Cuando se dirigía a alguno de nosotros, en representación de los demás, era como si no existiera para él nadie más: le escuchaba, le animaba, le sugería. ¡Apasiónate!”.

Un tesoro en el alma es mérito propio, aunque ella también señala a sus padres. “¿El mayor regalo de mis padres? Además de quererme mucho y bien, respetar mi libertad para irme al Perú y tantas cosas más: aquellos valores humanos que yo pueda tener a ellos se los debo: tratar de ser responsable; no dejar nada sin terminar; y saber estar; así como la dimensión trascendental que he logrado dar a mi vida. Y, sobre todo, su paciencia y comprensión en mi época de adolescente.

“El próximo lunes vuelvo a Lima. Allí soy feliz, tratando de hacer felices a los demás, aunque, a veces, para ello tenga que llorar –así es la felicidad-, y tratar de buscar respuesta a tantas preguntas con qué la vida nos interpela.

Estos días en Santa Cruz -me cuenta- “quiero dedicar todo el tiempo a mi familia, a mis amigos y a no dejar pasar de largo lo que he aprendido en la JMJ, que lo más importante de la vida es Cristo Jesús”.

Terminamos con mis tres preguntas de personalidad proyectiva, ¿un libro, una película y una canción?... se lo piensa y responde: “La ciudad de la alegría” de Dominique Lapierre; y “Cien años de Soledad de García Márquez. Una película: elijo dos: “La vida es Bella” y “Gran Torino”. Una canción: “Últimamente” de Ismael Serrano.

Muchas gracias, Marina, por tu tiempo y tu exquisita amabilidad.


Francisco-M. González

Bajamar 27 de agosto de 2011 (V.P.T.)

NOTICIAS. ISTIC SEDE DE TENERIFE: FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO 2012, deseamos a nuestra ...

NOTICIAS. ISTIC sede de Tenerife: FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO 2012, deseamos a nuestra ...: Desde el Departamento de Comunicación del Instituto Superior de Teología de las Islas Canarias, ISTIC, sede de Tenerife, deseamos una FELIZ...

21 de diciembre de 2011

LEONARDO RUIZ DEL CASTILLO

NAVIDAD EN CÁRITAS

Leonardo Ruiz del Castillo

Director de Cáritas Diocesana de Tenerife

Como tengo por costumbre, el día 24, Nochebuena, antes de reunirme con mi familia para compartir la cena, visitaré las casas de acogida que Cáritas gestiona. Y es posible que se repitan hechos similares a los de años anteriores. Podría ser que la noche esté desapacible, con viento y el aire sea frío. Que en Guajara, para unos sea una noche alegre (tienen al menos un hogar donde pasarla) y triste para otros. Puede ocurrir que Juan me comente no poder evitar acordarse de su madre, fallecida precisamente una noche como ésta. Y les veré preparando entre todos la cena alegres e ilusionados, pero como Juan, ¿qué pensamientos tendrán los demás?...

Recuerdo que el año pasado, un nudo en mi garganta me atormentaba desde que visité a las mujeres y sus hijos en Atacaite… “Yo, esta noche, solo le pido que nos den una casa a mi mamá y a mí…”, me decía una niña de 9 años, cuando le pregunté qué desearía con todas sus fuerzas pedirle esa noche al Niño Jesús...

Y se acrecentó ese nudo cuando en la Casa Sol (Proyecto Lázaro) me dijo una usuaria: “Me gustaría que mis padres vinieran aquí esta noche, me besaran, me abrazaran y me llevaran a casa…”. Le dije: “un beso y un abrazo, ya lo tienes…” y la besé y abracé con cariño. Se echó a llorar y a mí también me emocionó…

Y cuando visite a los jóvenes inmigrantes acogidos en la casa Ben tendré que palpar el ambiente de incertidumbre de aquellas personas… de desesperación, de impotencia ante la falta de trabajo, la legalización…

Y llegando a la Avenida de Bélgica en Santa Cruz, veré que la casa Café y Calor está llena. Que el ajetreo allí dentro desde que hace una hora abrieron las puertas, no cesa. Que los hombres han comenzado por asearse y cambiarse de ropas. Es muy dura la calle, y la polución, entre otras cosas, hace que se sientan sucios y agradecen una ducha bien caliente. Y hoy, esta noche, apetece mucho más…

Habrá cena extraordinaria. La ocasión es propicia. Las voluntarias habrán trabajado mucho desde muy temprano y se habrán esmerado, porque la noche lo requiere, no en vano es una noche muy especial, es… NOCHEBUENA. Sí, hoy, 24 de diciembre, alguno de estos hombres tendrá que salir a la calle. Dormirá al raso. A pesar del frío. Tendrá una manta que le habrá dado alguno de los educadores del centro. Pero dormirá en la calle… Y es Nochebuena… Nadie merece dormir en la calle ninguna noche del año… y esta noche, menos…

Subiré las escaleras para saludar a los hombres que están en las habitaciones y a las voluntarias que aún seguirán preparando los alimentos de la cena en la reducida cocina. Y recordaré cuando otro año, esa misma noche y en esas mismas dependencias de la casa, me encontré con Roberto, un sudamericano que llevaba tiempo haciendo uso de la casa en diversos periodos. Se le estaba gestionando el ingreso en otro recurso. Hablábamos mucho cada ocasión que tenía de visitar Café y Calor y coincidíamos. Tenía familia allá, en América, pero como si no la tuviera. Se habían desentendido de él. Era muy amable, muy hablador…

Le pregunté si había cenado y me contestó que acababa de ducharse y seguidamente bajaría cuando se vistiera… Toalla sobre su hombro derecho, torso desnudo, pelo rizado y mojado aún, me abrazó y rompiendo a llorar me dijo: “no me deje en la calle esta noche, don Leonardo… esta noche, no; se lo suplico…”. No me pude contener y mis ojos se inundaron de lágrimas. Le abracé y le dije: “Roberto, le prometo que pasará la noche bajo techo…”.

Mientras bajaba las escaleras para hablar con el educador de turno y buscar una solución, me prometí a mí mismo que Roberto no dormiría esa noche en la calle. Jamás dejaría de cumplir lo que le prometí. Inmediatamente pensé que en mi casa, había una cama libre…

20 de diciembre de 2011

MOMENTOS PARA HABLAR

EL MATRIMONIO, ¿EL MÁS BELLO DIÁLOGO?

Por: Francisco-M. González*
Cierto sector de los medios de comunicación parecen empeñados en recordarnos todos los días el elevado número de fracasos matrimoniales, aportando exhaustivos datos estadísticos, estudios y hasta el cálculo del número de divorcios/minuto. Como si el matrimonio fuera un fracaso. Sin embargo son muy pocos los que hacen referencia a las claves del éxito matrimonial, de la felicidad que esto entraña y a la considerable cantidad de matrimonios, estables, satisfechos, contentos y hasta felices. Claro que lo positivo no es noticia.Hay infinidad de factores que pueden hacer a un matrimonio feliz; pero hay dos básicos, que personalmente he comprobado y con los que coinciden la mayoría de los autores especialistas en esta cuestión: la entrega amorosa y la comunicación interpersonal entre los cónyuges. Sin ánimo de agotar el tema -que da para mucho- voy a referirme a la comunicación, en concreto, al diálogo marido-mujer (o al revés). Es sabido de todos, que se puede hablar mucho y no decir nada. Puede haber entre los esposos conversaciones superficiales durante las cuales se hable de todo y no se dialogue. Algunas veces las palabrerías pueden utilizarse como disfraces, para fingir que todo marcha bien, que hay una convivencia pacífica, civilizada y que aquí no pasa nada. Incluso, hay matrimonios que, con frecuencia, intercambian opiniones, tocan a fondo temas políticos y culturales o abordan inquietudes familiares sobre la marcha de los negocios o los estudios de los hijos; esto es importante, pero no lo es todo. En estos casos pueden rehuir sistemáticamente entrar a fondo en la intimidad de sus vidas, “una vida a dos”, como dice Ignacio Larrañaga. No hay diálogo marido-mujer. Dialogar en el matrimonio significa regalar, dar algo sustancialmente mío, algo que forma parte esencial de mi ser y esto recíprocamente entre los esposos –y sólo entre ellos, los terceros sobran- . Entregar lo mejor de uno mismo: mis anhelos, mis preocupaciones, temores, esperanzas, mis ilusiones y alegrías. ¡Todo! A veces, habrá que sacar a la luz, en el momento oportuno, alguna vieja herida sin cicatrizar, escondida en la penumbra, y después olvidarla ¡de verdad! Lo esencial es hablar con franqueza, con delicadeza y toda libertad. Y si en un momento se pierden los nervios y se rompe un plato, tampoco pasa nada, se pide perdón y se vuelve a empezar. Lo que no puede ser es que el marido esté con la mujer o la mujer con el marido como de visita, porque si un día se rompen las formas: todo salta todo por los aires. Otra forma de diálogo es estar juntos leyendo cada uno un libro un domingo por la tarde, y levantar la vista, mirarse a los ojos y sonreír. O que la esposa, después de haber acostado los niños, se queda preparando una charla o una conferencia que tiene que impartir; y el marido la sorprende con un "cortadito" como sabe que a ella le gusta y unos pastelitos o unos bombones, que ha tenido la picardía de comprar, y que recuerda, que para ella eran una delicia cuando eran novios. No hacen falta palabras: la esposa comprende lo mucho que valora su marido lo que está haciendo, aunque sepa que por ello sólo le darán las gracias, ¡es suficiente! Diálogo profundo y que siempre deja huella, es aquel que sin palabras y cogidos, muy cogidos de la mano, tal vez musitando una oración y mirándose de vez en cuando para darse ánimo, horas en una sala de espera del servicio de urgencias de un hospital o de un quirófano, donde están atendiendo a un hijo o a un padre, con esa sensación de que los relojes se han parado; y se desconoce la posible noticia o información que nos puedan dar. El diálogo matrimonial amoroso, cada matrimonio a su estilo, es una bella aventura por la que el marido o la mujer pueden apostar. Es raíz y expresión del amor conyugal, que a la vez, lo fortalece y hace compacto y duradero, para toda la vida Es fusión de los corazones, que junto con la inteligencia y la voluntad ¡voluntad de querer!, cautiva, entusiasma y da vida a la unión matrimonial, para siempre. Esto no se aprende en el viaje de novios, sino con la práctica del día a día; se aprende con los años, con mucha ilusión y mucho cariño; y aderezándolo con sentido del humor. Así se enriquece el entusiasmo y la decisión firme de querer compartir toda una vida
.

PERIÓDICO EL DIA DE S/C. DE TENERIFE 17.12.11 (V.P.T.)