OTOÑO

Este blog contiene temas de Orientación Familiar, (educación y familia) Antropología filosófica, Religión y poesía. Todo ello con sentido común y, con frecuencia, con sentido de humor.



22 de marzo de 2012

NOTICIAS. ISTIC sede de Tenerife: La ULL y el ISTIC presentan el congreso “CRISIS” e...

NOTICIAS. ISTIC sede de Tenerife: La ULL y el ISTIC presentan el congreso “CRISIS” e...: Imagen de la presentación de CRISIS. FOTO: Esteban Glez. La Universidad de La Laguna, ULL, desde su Cátedra Cultural de Teología, y el ...

Carlos Javier Morales

CARLOS JAVIER MORALES: POESÍA DE AMOR A LO IMPOSIBLE.

Iván López Casanova*

La poesía de Carlos Javier Morales aúna perspectivas muy diversas, planteamientos que pueden parecer contrapuestos, y esto la dota de notable originalidad y valor. En este sentido, los poemas de este escritor canario muestran el uso de un lenguaje llano, nada rebuscado, y en ellos se narran múltiples experiencias cotidianas.

Además, en el trato de estas intuiciones poéticas se parte de una razón limitada, con múltiples dudas, de un entendimiento que no es puro ni todopoderoso. Pero, a estos dos rasgos tan actuales, se les une un novedoso querer abordar los temas de siempre, dotándoles entonces de brillos desconocidos: el amor, la muerte, Dios… En esta poesía entonces se entremezclan, con unidad de fondo y con una voz poética propia, –en ello radica su mérito y su fuerza–, elementos tan dispares como por ejemplo, el relato de una conversación oída en el metro de Madrid, algún recuerdo de un amor infantil, la búsqueda de Dios, la indefinición de toda vida humana, o la pobreza del yo aislado (“La luz conmigo mismo, a solas/ solo alumbra miserias de mí mismo”) Y quizás, en esta conjunción de rasgos, a primera vista de difícil mezcolanza, radica la gran originalidad de nuestro poeta tinerfeño, hasta ahora residente en Madrid y por fin afincado en nuestra isla, acaso por esto menos conocido por el público canario.

Con ocasión de la reciente presentación en nuestra capital de su último libro de poemas titulado Este amor y este fuego, me parece interesante exponer algunos trazos gruesos de su poesía, en la que se fusionan las experiencias cotidianas y el discurso desde una razón posmoderna, con una constante presencia de lo trascendente, tanto en lo que respecta al salir de sí para comprenderse –“Tú eres quien me define/ por eso corro el riesgo/ de quedarme algún día indefinido”–, como lo que concierne a la búsqueda de Dios: “Le faltaba la luz y el aire y el sonido. / Buscaba a Dios por todas las esquinas”.

Para analizar estas cuestiones me serviré del sencillo poema titulado “Cantar de amanecida”, pues me parece que esconde en su interior toda una declaración de intenciones:

“Con sangre en el pensamiento

se fue el poeta a buscar

la orilla en que acaba el viento,

que no es la orilla del mar”.

En primer lugar, el poeta nos manifiesta que a su razón poética le es necesario añadir lo sanguíneo: los sentimientos, los deseos conscientes o inconscientes, el propio pasado personal, las circunstancias de lugar y tiempo… En definitiva, a través de la imagen de la sangre unida con el pensamiento, nos expone con belleza que su punto de partida es una razón posmoderna, que no resulta cristalina y dominadora, pero que no deja de ser razón, lo cual aleja al pensamiento de este escritor de las derivas irracionalistas.

A continuación, el poema nos relata que la misión del poeta es de búsqueda. Lógicamente, esto supone la confianza en que el pensamiento puede encontrar, pues sin esa esperanza no comenzaría a rebuscar. Además, en el verso se nos aclara que el objetivo de dicho intento es encontrar “la orilla en que acaba el viento”. Con esta preciosa metáfora se expresa la existencia de realidades mal definidas, espirituales, trascendentes o mensajeras, en la bella expresión de Rof Carballo, que son las más influyentes en el orden de búsqueda de la plenitud vital: la donación de sí, el manejo de nuestra temporalidad, los deseos de seguridad en el frágil acontecer que conlleva la existencia, la interpenetración de las personas para escapar de la intrínseca soledad humana, la profunda necesidad de amar y ser amados y su conjunción con nuestra fragilidad constitutiva, el horizonte siempre presente de la muerte, la cuestión del rumor inmortal de Dios, etc. Además, para que quede constancia de que se refiere a esta búsqueda de lo divino en el hombre, por utilizar el concepto y la expresión de María Zambrano, el autor aclara que no se refiere a lo material, a la orilla física del mar, ni tampoco a esa asociación psíquica de lo natural con lo sagrado, que se podría realizar con una anacrónica asociación romántica.

En resumen, entrelazando la experiencia ordinaria y la trascendencia sin falsos remilgos, la poesía de Carlos Javier Morales nos sumerge en un viaje literario hacia el misterio de lo humano. Posiblemente, la clave de este atrevimiento se encuentre en la posesión de este amor y este fuego con el que titula su último poemario: con ese calor inflama el lenguaje corriente, y con su luz alumbra al lector para que pueda mirar un más allá, y caminar hacia el amor de lo imposible, tarea ésta que, como afirma José Mateos, resulta ser la función esencial del alma.

Médico (cirujano) y filósofo.- 21.11.2011.

16 de marzo de 2012

MARÍA ZAMBRANO: EL CORAZÓN QUE RECIBE (I)

Iván López Casanova*

El objetivo de estas líneas es exponer una síntesis breve de la antropología que subyace en el pensamiento de la filósofa española María Zambrano. En la actualidad, sus planteamientos nos resultan muy cercanos, pues supo atisbar magistralmente la crisis de Europa y el fracaso de los sistemas filosóficos "deshumanizados", dominantes en grandes parcelas de la cultura del siglo XX. Lo más sorprendente es que, junto a estas predicciones teñidas de dramatismo, Zambrano nos aporta un modo de entender la persona humana que la capacita para superar dicha coyuntura. Nos ofrece una filosofía llena de originalidad, con la que dotar a la cultura europea de recursos y herramientas éticas, para así superar su profunda crisis moral. Para ello, se apoya en una nueva comprensión de la racionalidad, la razón poética, repensando el hombre a partir de una mirada de piedad y esperanza. Esto le lleva a ofrecer una visión positiva y propositiva, en un intento que podría describirse como hacia un saber sobre el alma, como tituló uno de sus más célebres ensayos.

“Porque hay música que llega sola, hay música que sale ella solita en el silencio, que brota como una flor increíble, como una flor impensable, como una flor sin programa, sin forma”. En esta declaración de María Zambrano, se encuentra resumido el núcleo de su pensamiento. En general, la filosofía ha buscado razonar activamente para comprender lo humano. Pero, ella tiene esta genial intuición: el conocimiento humano consiste en abordar la realidad con la razón, pero también es necesario saber recibir pasivamente en el silencio del corazón. Con otras palabras, si solamente se concibe el saber como actividad –como habitualmente han hecho los filósofos–, el hombre pierde esos tesoros de conocimientos que han recibido los poetas y los artistas, que han sabido escuchar en el corazón. A este mundo de sabiduría, que tiembla indefinido sobre nosotros, y que han sabido recibir los poetas y los contemplativos de todos los tiempos, María Zambrano lo denominará como “lo divino”. Y nos explicara cómo en este aprender a conjugar lo activo –razón– y lo pasivo –recepción de lo divino–, nos jugamos la comprensión de la existencia en su plenitud, la felicidad.

El hombre y lo divino es su libro más importante, y fue escrito en 1955. De la tierra, de lo que el hombre puede hacer, al cielo, a lo divino, a lo que el hombre debe recibir: ese es el núcleo, el viaje esencial del pensamiento de Zambrano, como ella misma describe de un modo bellísimo. “Y el movimiento, mi primer viaje, fue en los brazos de mi padre, que yo, claro, no sabía que era mi padre –era ello, eso, yo que sé, algo maravilloso–; y me llevaba desde el suelo hasta arriba, hasta la rama del limonero –él era muy alto–; y ese subir y bajar, ese ir hacia arriba y volver a descender fue mi primer, y yo diría esencial, viaje entre todos”.

Otro de sus libros llevará por título Claros del bosque, palabras que por sí mismas resultan una nueva metáfora del centro de su pensamiento: hay que razonar activamente, pero también adentrarse en el bosque, y encontrar un claro en el que puedan entrar los rayos de sol, la claridad de esa sabiduría que se recibe en el corazón, las verdades artísticas, las éticas, y las sagradas. Estas realidades, nos dan una certeza que no podemos definir en su totalidad, pues sus contornos no se nos manifiestan de forma absolutamente inequívoca, como han pretendido muchos filósofos. Son conocimientos ciertos, pero se acompañan de un halo de claroscuro, de indefinición. Las metáforas de la aurora, en la que se empieza a ver sin la claridad del mediodía; también otras imágenes, como la imagen del sueño, la del delirio, el exilio, las ruinas, los signos, son muy propias del saber sobre el alma de la pensadora malagueña.

BREVE RESEÑA BIOGRÁFICA

María Zambrano nace en 1904 en Vélez, un pueblo de la provincia de Málaga. Su padre, don Blas es hombre de gran cultura, profesor de Instituto; pronto se trasladan a vivir en Segovia, donde éste participa activamente en los círculos intelectuales de mayor nivel cultural. Gran amigo de Antonio Machado, ambos fundan la Universidad Popular, en la que invitan a personajes de la talla de Unamuno, D´ors, o León Felipe. En 1920 se matricula en Madrid y estudia Filosofía y Letras. Al año siguiente tiene la intención de vivir en la Residencia de Señoritas que dirige María de Maeztu, pero cae enferma. Así, sólo desde 1924 a 1926, en que la familia Zambrano ya se ha trasladado a Madrid, cursa todas las asignaturas de su carrera. Asiste a clases de Xavier Zubiri, del que se hace amiga, de García Morente y de Ortega y Gasset.

Tras unos meses de desánimo en relación a la filosofía y la vida universitaria, se plantea hacer la tesis sobre el filósofo Spinoza, un proyecto que nunca concluyó. Participa activamente en la vida social y política madrileña. De nuevo cae enferma, esta vez de tuberculosis. A principios de 1930 trabaja como profesora de instituto y es nombrada profesora auxiliar de Historia de la Filosofía de la Universidad Central de Madrid. Esto le lleva a conocer muy de cerca, y a admirar como maestro, el pensamiento intelectual de Ortega. También, sigue participando en diversas iniciativas políticas.

Desde muy joven, Zambrano empieza a sentirse incómoda en relación al pensamiento de Ortega, del que, por otra parte, se reconoce como discípula. Es conocida la anécdota de 1934 – ella cuenta con treinta años– en la que entrega a Ortega el ensayo Hacia un saber sobre el alma para su publicación el la Revista de Occidente. A don José no le gustó el enfoque y recibió una reprimenda. “Aunque haya recorrido mi pensamiento lugares donde el de Ortega y Gasset no aceptaba entrar, yo me considero su discípula”, escribió, más adelante en el libro titulado con el mismo título que el ensayo referido.

Como es sabido, Ortega descubrió la “Razón vital”, es decir, la necesidad de conectar el pensamiento a la vida, a la realidad radical de mi vida. Salvar la circunstancia, saber a qué debo atenerme, pensar para vivir mi vida concreta, circunstanciada, mi yo y mis circunstancias… De todo esto, parte María Zambrano y lo debe a su maestro, pero ella va más allá, pues además de este esfuerzo activo por razonar, ella descubre que el alma debe apresar pasivamente todo aquello divino que flota intemporalmente, y a lo que posteriormente irá dando forma filosófica y terminará por designar como Razón poética, cuando vaya puliendo su vocabulario filosófico. Pero en su germen, ya se encontraba en la pensadora de treinta años que abandonaba la redacción de la Revista de Occidente con lágrimas en los ojos, al darse cuenta del alejamiento de su maestro, como consecuencia de caminar por la senda de sus propias intuiciones filosóficas.

A partir de aquí la biografía de la pensadora malagueña coincide con los dramáticos sucesos que surcan la historia de España: la guerra civil, en la militó activamente en el bando republicano, junto con su marido Alfonso Rodríguez Aldave, del que más adelante se separó, hacia 1960. Al término de la guerra, la dura experiencia del exilio: Francia, México, Cuba, Puerto Rico, Italia y Suiza, fueron los países en los que vivió hasta su definitivo regreso a España en 1984. Durante este tiempo escribió numerosas obras y trató a gran número de intelectuales. Finalmente, recibió muchos premios, entre los que destacan el Príncipe de Asturias de Humanidades y Comunicación en 1981, y el máximo galardón de las letras en lengua castellana, el premio Cervantes, en el año 1988, siendo además la primera mujer en recibirlo. Falleció en Madrid en 1991 y está enterrada en el cementerio de su pueblo natal, en Vélez.

LA RAZÓN POÉTICA

Para comprender la importancia de la aportación de la ampliación del concepto de racionalidad, y por ello del conocimiento de lo humano, que realiza María Zambrano, con su teoría de la Razón poética, quizás sea interesante remontarse hasta la Ilustración, donde culmina el racionalismo cartesiano en el pensamiento de Emmanuel Kant. Para muchos pensadores, esta filosofía idealista es la que se hace pedazos, en sus planteamientos éticos, en el momento en el que los países nacidos de la Ilustración terminan enfrentándose en la I Guerra Mundial. El fracaso absoluto de la filosofía ética que ha nutrido a estas sociedades, hace necesario encontrar un pensamiento de recambio. En este momento histórico de crisis y revisión se enmarca el original desarrollo antropológico de esta pensadora española.

Como es sabido, el intento de las críticas de Kant se encamina a dilucidar las condiciones de posibilidad de entender la ética filosófica como Ciencia. En la Crítica de la Razón pura, Kant resuelve esta cuestión con una respuesta negativa. Así, una vez que la especulación metafísica se desliga del mundo de la Razón pura al no ser posible su abordaje como Ciencia, Kant encuentra una solución anclando el mundo ético a la Razón práctica, en la que encuentra unos deberes morales que imperan sobre nuestro actuar ético concreto, impidiendo así –eso pensaba Kant– el relativismo moral. Pero, esta solución, al no ser realista, a la larga va perdiendo fuerza, y la ley moral universal que Kant afirmaba, se fue difuminando en el pensamiento posterior; la ética del “yo debo” terminó por convertirse en la ética del “yo quiero”, como bien supo ver Ortega y Gasset entre otros pensadores.

Una pregunta quizás anacrónica, pero no por ello carente de mucho interés especulativo, es la siguiente: ¿qué hubiera ocurrido si, en lugar de plantear la Ciencia –y su metodología– como el ideal de conocimiento, y estudiar entonces las condiciones de posibilidad de equiparar Filosofía y Ciencia, se hubiera propuesto el Arte –y el lenguaje de la creatividad– como el ideal, y a partir de ahí, se hubiera profundizado hasta sus últimas consecuencias en el estatuto de conocimiento racional de lo filosófico, equiparándolo entonces a lo artístico? Quizás, esto, es lo que genialmente haya realizado María Zambrano, algo más de un siglo después del intento de Kant por comprender el estatuto crítico de la filosofía, el método que funcione de verdad en el conocimiento de lo filosófico.

Zambrano, al equiparar el estatuto de conocimiento de lo artístico a lo filosófico, con su objetividad y con su subjetividad, con sus límites claros para los que saben escuchar, y oscuros para los que se cierran al misterio, con su síntesis de amor y conocimiento, nos abre de nuevo la posibilidad de recuperar la razón en relación a la vida ética, nos descubre un nuevo modo de usar la razón, más cercano a la complejidad de lo real y más consciente del propio carácter limitado de la razón que ya no es todopoderosa, que se mueve en el delirio, en el claroscuro, en la luz de la aurora, pero que nos da conocimiento cierto, que nos saca de la oscuridad del relativismo a la que nos llevó el siglo XIX, la filosofía Moderna con su confianza absoluta en la Razón, la Ciencia y el Progreso. A este planteamiento se le puede describir como ampliación de la razón, y supone una nueva y más profunda comprensión de la racionalidad humana.

ALGUNAS CONSECUENCIAS PRÁCTICAS

Es el momento de obtener algunas consecuencias éticas, entre las muchas posibles, al considerar la vida humana desde esta antropología, al comprender lo humano analizándolo desde la razón poética de María Zambrano. Este enfoque posibilita conjugar elementos que, a primera vista parecen contrapuestos, como la intrínseca insuficiencia humana, y una mirada de piedad y esperanza sobre el mundo. Además, esta mirada esperanzada, piadosa, desde el bien, empuja ahora a la acción humana a la búsqueda de la excelencia ética en el actuar del agente moral.

1. DELIRIO Y DESTINO: COMPRENDER LA INSUFICIENCIA HUMANA.

En primer lugar se podría obtener una consecuencia concreta del binomio delirio y destino, que también da título a uno de sus libros, en forma del siguiente aforismo: en el presente no podemos comprender qué nos está sucediendo. Se quiere señalar con esta afirmación, que la vida humana, en relación con su transcurrir temporal, es parcialmente comprensible, pero igualmente oscura para cada uno de nosotros, pues se nos escapa la importancia futura de muchos de los sucesos del presentes. Por tanto toda vida humana comporta dramatismo, un destino que desconocemos.

En este sentido, la pensadora malagueña se da cuenta de la importancia del pensamiento cristiano para el desarrollo de Europa, porque con su sentido de un Dios providente ha dotado de esperanza a la acción del hombre, superando el fatalismo de muchas otras filosofías. A la vez, esta confianza en el destino no nos ofrece una seguridad completa, y por ello, el hombre se mueve siempre entre la niebla, en el delirio, pues desearía asir un futuro que le fuera transparente, exacto; lógicamente, ese deseo nunca le será realizable.

Comprender que el transcurrir de la vida humana se mueve en estos parámetros, es importante para no problematizar en exceso los propios sucesos biográficos, aún cuando estos sean difíciles de asumir. También, para no culpabilizarse a veces en exceso, o para no tratar de entender siempre todo lo que nos ocurre, pues esto, y del todo, no está en nuestras manos. Quizás, de la aceptación de esta insuficiencia, nacida de no poder dominar lo que nos está ocurriendo de cara a nuestro futuro, nace la búsqueda de Dios: hacien­do presentir un más allá del reino temporal que conocemos, o damos por conocido más bien”, escribe Zambrano en Claros del Bosque. También, de esta circunstancia nace la comprensión de la experiencia religiosa, y que ésta no es una superestructura impuesta al hombre, sino quizás algo muy profundo, algo grabado en su corazón, necesario para comprenderse a sí mismo en su transcurrir existencial.

2. NUESTRA RADICAL DEPENDENCIA DE LOS DEMÁS

“Una de las indigencias de nuestros días es la que al amor se refiere. No es que no exista, sino que su existencia no halla lugar, acogida en la propia mente y aun en la propia alma de quien es visitado por él”. Uno de los temas que más impresiona en la antropología de Zambrano es el logro de la conjunción de la libertad y el amor. Si se quiere ejercer una libertad como algo absoluto, se puede llegar a lo que ella describe con belleza como “el amor se ha ido encontrando sin espacio vital donde alentar, como pá­jaro asfixiado en el vacío de una libertad negativa”. Es decir, que nuestra libertad, es una libertad vinculada, que sólo se puede ejercer cuando libremente nos comprometemos por amor, entonces ejercemos la libertad real: la vida humana descubría el espacio infinito de la libertad real, la libertad que el amor otorga a sus esclavos”.

También, Zambrano supo exponer con mucha claridad el tremendo error, nacido de considerar el hombre ideal como aquel que se ha emancipado de todo compromiso, tan frecuente en muchos planteamientos filosóficos europeos nacidos de la Ilustración, denominando “pseudolibertad” a la situación subsiguiente a la ausencia de vínculos que sigue a la independencia. Con gran agudeza señala Zambrano que esta situación es vivir el lado negativo de la libertad, “y nada más difícil de descifrar que lo que sucede en la negación, en la sombra y oquedad. Vida en la negación, es la que se vive en la ausencia del amor”. Cuando se separa la ética del amor, el ejercicio de la libertad de nuestra radical dependencia de los demás, se llega a planteamientos éticos construidos sobre una mirada muy pobre en relación a lo humano. Esta es la causa de la gran crisis moral que sacudía a la sociedad de su tiempo.

Sirvan las propias palabras de María Zambrano en El Hombre y lo divino como resumen de lo dicho: “Cuando el amor -inspiración, soplo divino en el hombre- se retira, no parece perderse nada de momento, y aun parecen emerger con más fuerza y claridad cosas como los derechos del hombre independizado. Todas las energías que integraban el amor quedan sueltas y vagando por su cuenta. Como siempre que se produce una desintegración, hay una repentina libertad, en verdad pseudolibertad, que bien pronto se agota”. (Continuará)

*Médico (cirujano) y filósofo 07.03.2012

13 de marzo de 2012

DISEÑO CURRICULAR PARA HACER DE UN HIJO "UN ETERNO" ADOLESCENTE

Francisco-M. González*

La adolescencia es una crisis vital y por lo tanto existencial, como toda crisis, es una etapa de la vida muy caótica, para definirla se puede decir recurrir a esa frase tan socorrida y, a veces, tan lapidaria que utilizan los médicos, cuando no saben qué decir o cuando no tienen idea o no tienen muy claro el diagnóstico, pronóstico o tratamiento de una enfermedad, diciendo que <>, hay casos en los que es cierto. Lo mismo se puede decir con la adolescencia, <>. Entonces, para decir lo que es un adolescente, la definición más acertada, a mi modo de ver, es la del profesor Cassany Riera, que dice: los adolescentes son animales racionales en crisis.

Bueno, pues si tiene un hijo o una hija, entre los 0 y 11, o 12 años (en los primeros años, infancia inicial, media o tardía) que no sea lo “suficientemente tonto o atontada” o que sus hijos no sean tan estúpidos o maleducados, como los de sus amigos y no estén a nivel europeo o norteamericano ¡no se desanime!, ahora lo tiene muy fácil. Porque los niños a esta edades, por propia naturaleza, se ponen bastante abobados, contestatarios, no le hacen caso a nadie y les resbala todo. Pero así, para que se les note, o para alargar esta etapa hasta los treinta y cinco o cuarenta, o para todo la vida, se me ocurren algunas ideas, que tampoco son mías, pertenecen a cierto sector de los medios de comunicación o de deformación social que padecemos, de los expertos en marketing, que son los que más saben de neuropsicopedagogía y muy en concreto de neuropsicología de la adolescencia, puesto que, por el medio se mueven muchos intereses económicos.

Con el fin de orientarles y facilitarles su labor antieducativa, voy a intentar resumir algunas de estas ideas o entresacar aquellas que considero más eficaces: lo del televisor, video, DVD y la minicadena, con un mando universal a distancia, mejor en la habitación del niño o de la niña, así lo pueden poner a toda pastilla y hasta la hora que les dé la gana, o le permita la comunidad de vecinos, lo mismo que el P.C. con línea ADSL para que pueda navegar por donde quiera, y pueda ver todo tipo de escenas o imágenes eróticas o violentas, ¡con naturalidad! para estar informado y, tal vez, asqueado de la propia vida, a esto también le llaman trastornos de identidad y conducta disruptiva.

También es muy importante “el móvil”, para tenerle “localizado”, o por si los padres salen por la noche, decirle a qué hora van a volver, que ya van para casa, o para que llame al colega o a la colega, que termina de ver en la esquina de enfrente y así no interfiere con el teléfono de la casa. El gasto del móvil mejor con contrato a cargo de su c/c. pues lo de la tarjeta es una lata, no duran nada y además es un engorro. De esta forma tendrá una comunicación frecuente y fluida con los demás

Por supuesto, ponerle una Visa a su nombre, esto de las tarjetas de crédito ya se hace en primaria, y hacerle ingresos de cantidades importantes, para que no sea inferior a ninguno de sus colegas. No le pida explicación de dónde mete el dinero o qué hace con él. De esa manera se educa en la sobriedad, laboriosidad y en la libertad, pero si el dinero le llega a poco le llamará retrogrado, “agarrado burgués capitalista”.

Hay muchas más cosas, que pueden hacer feliz a un adolescente y que puede contribuir a impedir que se le ocurra ponerse a estudiar: una guitarra eléctrica, una batería o una flauta, pero en la flauta hay que soplar, o un monopatín, unos patines para ir a la universidad, ¡los he visto! aunque mejor, a esta edad una moto; recuerdo la experiencia de un padre que tenía un hijo que estudiaba segundo o tercero de primero de BUP o algo por el estilo y para motivarlo, porque quería que el hijo estudiara arquitectura, le compró un BMW deportivo, y el chaval no volvió por el colegio, porque del instituto lo habían echado, tampoco volvió por la casa por una temporada. Esto parece que cuesta creerlo, a mi sí que me costó ¡pero es cierto!

Para asegurar, que no termine ningún tipo de estudios, que no acepte ninguna oferta de trabajo (ellos le llaman “curro”) que les puedan hacer o que nunca se nos vayan de la casa, es muy bueno: llevarle un jugo fruta o un vaso de leche o lo que suela tomar, a eso de las tres de la tarde a la cama, ponerle bien la almohada y abrigarlo, por si la noche anterior, estuvo de movida y ha llegado a casa cansado temprano por la mañana. Si ve que despierta con los ojos hinchado, con dificultades en el lenguaje, tiene problemas de orientación o le tiemblan las manos, déjelo todo el día en la cama, hasta que le apetezca levantarse y que beba mucha agua. No lleve agua del grifo, llévele agua mineral descalcificada, mejor sin gas. Esto es muy bueno para la autoestima.

Cómprele la ropa en una boutique de moda y a la última y sólo de marcas caras y conocidas, los mismo que los zapatos, nada de zapatos, lo último en aerodinámica del calzado. Y para todo esto, mejor el padre por un lado y la madre por otro, como un sistema de fuerzas en distinta dirección y sentido. Y si surge alguna diferencia de criterios en la educación del “niño”, (entre ellos se llaman niñatos) dilucidarlo, mejor en su presencia, a base de gritos, insultos, puñetazos y portazos, ¡sea auténtico! Así el chico se dará cuenta que en la vida hay que plantar cara y no respetar a nadie que se ponga por delante, y que hay que ser servil con los poderosos y prepotente con los humildes.

Más o menos con todo esto, tengan la seguridad, que el o la adolescente, le va a salir, cínico, soberbio, egoísta, estúpido y desagradecido, en definida, un vago redomado, inepto total para la vida y tonto de remate, o tal vez, algo peor. . .¡no hay más que leer lo periódicos!. Y, además es posible que tendrá que visitar hospitales, clínicas y psiquiátricos, juzgados y juzgados de guardia, comisarías, cuarteles de la Guardia Civil, centros de acogida o de rehabilitación de diverso tipo, incluso llamar algún día a los bomberos.

Pero podría conseguir el título de padre de adolescente crápula o ladino, cum laudem, si logra que su hijo cuando llegue a la mayoría de edad legal, aunque sea un insolvente mental, le presenta una querella por lo civil, alegando que no lo ha educado con arreglo a la ley, y consigue que le condenen a papá y a mamá en concepto de daños y perjuicios, por su condición de maleducado, inepto para la vida y falto de personalidad a una pensión vitalicia y revisable, de acuerdo a la subida de precios al consumo, usar y disfrutar el domicilio paterno a su antojo, para una pacífica vida familiar, y al pago de las costas procesales. Hay jurisprudencia. El Tribunal Supremo estos casos los encuadran en la llamada lucha generacional.

Orientador familiar

7 de marzo de 2012

DISEÑO CURRICULAR PARA HACER UN HIJO “TONTO” ( I ) – ACTUALIZADO –

Francisco-M. González

Este trabajo lo hice hace unos cuantos años y tuvo mucho más éxito del que yo me podría imaginar, puesto que, fueron muchos las madres y lo padres interesados en el tema que me escribieron pidiendo bibliografía, por aquello de ampliar conocimientos. Y, ¡además les felicito!, porque lo han hecho muy bien, ya que es sabido de todos que el número de hijos “tontos” ¿o demasiado listos? pero “muy maleducados”, en mi pueblo le llaman “malcriados” ha aumentado considerablemente. Cuando hablo de este tipo de niños, me refiero a este tipo de "chaval": caprichoso, pedigüeño, inconstante, vago, protestón, "monarca" de la nevera, equipo de música , canal de televisión a toda pastilla..., en definitiva el rey de la casa, es decir frustrados seguros y posiblemente no aptos para la vida; exceptúo aquí a los “niños del llavín" o los “niños de la calle” para no salirme del tema.

También existen honrosas excepciones, conozco bastantes casos, ¡los hay!, son este tipo de padres retrógrados, que ejercen, anticuados, a veces hasta acomplejados, -con rectitud de intención, estoy seguro- padres con autoridad, que se ocupan de su hijos de tal forma que crecen sanos, están siempre alegres, son serviciales, ayudan en casa, se preocupan por los demás, honestos, sí honestos, y hasta consiguen que estudien y estudian. Son a estos padres a la que me gustaría dirigirme; para ayudarles a cambiar de actitud, y puedan lograr que sus hijos sean como los demás, "como la mayoría de los niños" de nuestro país y el resto de la comunidad europea, incluso como la mayoría de los niños norteamericanos.

Como todo cambia de una manera tan vertiginosa y los niños parecen ahora que nacen más espabilados, no sé si será le televisión que lleva la culpa de todo. Se hace necesario actualizar este diseño curricular y ponerlo al día; puesto que, como bien dice el profesor Fernando Corominas, en todo proceso educativo o antieducativo, es mejor ir por delante, aprovechar “los periodos sensitivos” del chaval. “Llegar a tiempo” como diría el profesor José Ramón Ayllón., por lo tanto cuanto antes, ya de pequeñitos, y para ello puede resultar muy útil la técnicas de estimulación precoz. Y sobre todo aprovechar, antes de que derogen la LOGSE, y no sea que los del Gobierno, que quieren intervenir en todo, vayan a sacar lo de ley sobre “la calidad de la enseñanza “o algo por el estilo, que no vaya a dificultar o poner obstáculos en nuestra labor antieducativa.

Se me ocurren unas cuantas ideas, ahora que está muy de moda esto de la neuropsicopedagogía, la educación para la diversidad y el mediador escolar; unas cuantas ideas por considerarlas más significativas, pueden ser válidas y que se dan en el momento actual. Son hechos reales, que he observado directamente -las he verificado, así en positivo- que se han dado, que se siguen dando y que se seguirán repitiendo, están homologadas por la Comunidad Europea. Por ejemplo: es muy bueno, cuando son "bebés", si el niño está bien y no tiene ningún tipo de problema pedriático, duerme plácidamente durante el día y por noche se pone a llorar o berrear cogerlo en brazos, llevarlo para la cama de los padres y "hacerle la gracia al niño. Cuando empiezan a ser un poco mayores, en la niñez, (sin especificar, para no cansarles, en inicial, media y tardía) así en general: 1.- Recogerle y ordenarle los juguetes, libros, y objetos personales que dejan desparramados por la casa. 2.- Si la comida no le gusta, hacerle otra o mandar por una hamburguesas (acostúmbralos a que la comida, la madre no hace para comer, sino para degustar) y tener en la nevera o despensa siempre a "tope", donde puedan elegir. 3. Hacerle la cama y arreglarle la habitación (ya la hará cuando se case, si es que se casa, o si algún día se va de casa), así más o menos se acostumbra a que vive en un hotel. 4.- Los fines de semana y en época de vacaciones dejarlos en cama hasta que "les apetezca", puesto que si son pequeños no dan guerra y por otro lado pueden estar agotados de ver la televisión la noche anterior. 5.- Dejarles ver solos, mejor tumbado en un sofá, a ser posible con cuatro mandos a distancia -uno para el video, otro para la "tele", otro la el DVD y otro para minicadena- y que vean todo tipo de programas. Así estarán desinformados, deformados y tendrán su criterio. También es muy útil, a la hora de comer, tener el televisor encendido, presidiendo la mesa, así nadie habla, aunque se puede plantear el conflicto por el "canal que está emitiendo".

1b.- Aunque se tenga que firmar unas letras o pedir un préstamo al banco, cómprale todo lo que pida, así creerá que el padre es un proveedor y que su misión es llevar dinero a casa y hacerle feliz. (Hace poco una abuela me enseñó una foto, le pregunté si la hija había puesto una tienda de juguetes, no, me dijo que era la habitación del nieto). Se puede conseguir un buen egoísta. 2b.- Si hay que discutir algo en el matrimonio, mejor hacerlo delante de los hijos, preferible con "puñetazos en la mesa”, insultos y descalificaciones y platos por el aire. Así los niños se darán cuenta que en este mundo la razón la tiene el más bruto, tozudo o egoísta. 3b.- Respetad su libertad, que sena auténticos, no ser pesados con correcciones y reprimendas, por aquello del "trauma". Y si hay que hacerlas, en "caliente" y a toda voz, sobre todo poniendo etiquetas, en ridículo, preferentemente si está algún vecino delante, con ironías... Y si tiene que recurrir a la violencia física, dale fuerte y a menudo. 4b.- Si algún día el niño viene contrariado del colegio con mucha tarea, malas notas. Explícale detalladamente, que lo comprenda, que el profesor la tiene tomado con él, que ya tú hablarás con el profesor aunque no le conozcas, nunca hayas ido por el colegio ni tengas muy claro en que curso va el niño (no es raro un padre preguntando en un colegio por el tutor de su hijo y sin saber en que curso va...). Y si el colegio está a trescientos metros, llévalo en coche y que espere sentado en el coche oyendo música hasta que toque el "timbre". Y sobre todo, comentar delante de los hijos lo pesado que resulta ir a diario a trabajar. Vamos, salen vagos redomados con garantía.

Por último, cómprele un P.C. para el sólo, así para su habitación, y que pueda navegar en Internet por donde le apetezca y a la hora que le dé la gana. Y, muy importante, no deje de comprarle un móvil para tenerlo “controlado” o para que lo utilice cuando le parezca por clase. Se podría añadir muchas más, si es posible mienta cuando pueda, lo chicos no se enteran; critica y habla mal de tus amigos. Así se darán cuenta de que no pueden fiarse de nadie en la vida...¡ni de su propio padre!. Si has llevado a la práctica estas ideas hasta los once o doce años y tus hijos no son tan estúpidos, como los de tus amigos, los de los norteamericanos ¡no te desanimes!. A partir de los once o doce años -según sea niña o niño- le viene una nueva etapa, maravillosa y tranquila, "la adolescencia", donde te darán una nueva oportunidad y podrás recuperar. A ella dedicaré el próximo trabajo.

*Orientador familiar