OTOÑO

Este blog contiene temas de Orientación Familiar, (educación y familia) Antropología filosófica, Religión y poesía. Todo ello con sentido común y, con frecuencia, con sentido de humor.



28 de mayo de 2012

D. Leonardo Ruiz del Castillo


“EL DÍA DEL SEÑOR, EL DÍA DE LA MADRE y EL DÍA DE CÁRITAS.”


Leonardo Ruiz del Castillo*
Estamos en mayo; mes de las flores; mes de María; “venid y vamos todos, con flores a María…” cantábamos antaño. Y hemos pasado el primer domingo, día 6, con triple celebración para quienes dedicamos un poco, un poco más y un mucho con un mucho más de nuestra vida, a Cáritas, a la Iglesia y a quienes necesitan ayudas tan básicas, como para comer al menos, una vez al día.
Y esa triple celebración es EL DÍA DEL SEÑOR, EL DÍA DE LA MADRE y EL DÍA DE CÁRITAS. Día de Cáritas, porque las colectas en las misas de los primeros domingos de mes y vísperas, van íntegras para la acción social de base, o sea, las ayudas que las Cáritas Parroquiales y Arciprestales dan a quienes acuden a nosotros demandando ayudas de todo tipo (alimentación, pagar los recibos del alquiler, el agua, la luz, la bombona de butano, el comedor escolar del niño...), incluso una frase que se va haciendo popular: “búsquenme un trabajo de lo que sea”.
Y por el otro lado, ¡qué paradojas se pueden dar con ambas celebraciones!
UNA.- En el Día de la Madre, para ellas, el regalo que los pequeños y no tan pequeños le hicieron. Podría haber sido un botito de colonia, una pulsera, una plancha... o bien invitarla a comer fuera de casa para que, al menos un día del año, tenga la satisfacción de que le hagan la comida...
DOS.- En ese domingo, algunas madres de nuestro terruño y posiblemente de otros muchos, no esperarían nada de sus hijos, ningún regalo. No es que se hubieran olvidado, ni que sean desagradecidos, no; es que nada tienen. Y al día siguiente, lunes, esas madres esperarían a las puertas del despacho de Cáritas a que abriesen, para saber si les podrían pagar un par de recibos del alquiler para que no le desahucien, junto con sus hijos, gracias a la generosidad de nuestro pueblo en esas colectas del primer domingo de mes y víspera. Y sabemos que, muchas veces, no podemos. Solo echen un vistazo a las hojas informativas de la Cáritas de su zona que tienen generalmente en la mesa de la entrada al templo y verán los datos. La correspondiente a Cáritas arciprestal de Ofra dice que, el pasado mes de abril se atendieron a 61 familias con 1.385,95 euros que recibieron. Y, lamentablemente, tocan cada familia a unos escasos 23 euros al mes
A diario sabemos de situaciones sangrantes, como que una niña se desmaye en el colegio por la mañana, como consecuencia de que no ha cenado ni ha desayunado; “en casa, solo podemos hacer una comida al día”, decía su madre. Y todas estas situaciones se dan porque más del 32% de la población activa canaria está en paro, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en el primer trimestre del presente año. Y en Canarias, abril cerró con más de cinco mil personas que han ido a engrosar esas listas…
Y mientras todo esto ocurre, nuestros electos políticos andan de diatriba en diatriba; o sea, que entre el tiempo que se pierde en esos parlamentos autonómicos y en el estatal con discusiones y tirada de trastos a la cabeza entre la clase política, en vez de unirse para buscar los medios que conduzcan a sacar del paro a los más de cinco millones de personas; el gasto innecesario o superfluo en coches oficiales (porque en cada coche va un político y no cuatro para ahorrar); el Ejército en Afganistan y otros lugares tirando dinero que necesitamos (para no quitar la sanidad a los inmigrantes, por ejemplo) y un largo etcétera, nos están llevando pasito a pasito hacia la ruina total y absoluta.
Y mientras tanto, en Cáritas, no tenemos el don de hacer milagros. Estiramos el euro hasta el punto de que parece de goma. A pesar de ello, no llegamos a todas las personas que tocan a nuestra puerta; aunque sí contribuimos y mucho con otras entidades públicas y privadas a dar de comer a unas veinticinco mil personas en el municipio de Santa Cruz de Tenerife.
Pero aunque en Cáritas a veces, cunde el desánimo y las lágrimas corren por las mejillas de nuestro voluntariado y otros agentes, nos superamos; esperanzados nos animan las noticias del esfuerzo realizado, porque hay resultados positivos. La Memoria 2011 sobre empleo, presentada por Cáritas Española el pasado 26 de abril, nos da un dato muy alentador: “La acción de Cáritas por el empleo ante la crisis (2007-2011), arroja cifras como que un total de 401.880 personas participaron en los servicios y empleo de Cáritas, de las cuales 68.315 (el 17%) consiguieron su inserción laboral. Que para ello hemos invertido en el periodo mencionado 2007-2011, un total de 135.577.174 euros”.
Gracias amigas y amigos por haber llegado hasta esta línea del escrito. Y gracias también porque sé que contamos con su generosidad y solidaridad, que será motivo de alegría cuando quien recibe algo de lo por ustedes dado, lo hace con una sonrisa que cautiva porque expresa una enorme gratitud.
Gracias amigas y amigos por haber llegado hasta esta línea del escrito. Y gracias también porque sé que contamos con su generosidad y solidaridad, que será motivo de alegría cuando quien recibe algo de lo por ustedes dado, lo hace con una sonrisa que cautiva porque expresa una enorme gratitud.”.
*Director de Cáritas Diocesana de Tenerife..

25 de mayo de 2012

COLEGIO TENA ARTIGAS



PRIMER ENCUENTRO DE EX PROFESORES Y ANTIGUOS ALUMNOS, DEL QUE FUE COLEGIO "TENA ARTIGAS"

Francisco-M. González
El día 26 del presente mes, se va a celebrar un encuentro entre antiguos profesores y antiguos alumnos del “Tena Artigas”,  que fue en un principio, colegio de Educación General Básica, después de Primaria y Secundaria, y por último de Infantil y Primaria. El centro con mayor holgura, más canchas deportivas, y excepcionales vista al mar y al macizo de Anaga, de nuestra Capital. Cerrado el curso pasado. Por lo que quedo para hablar de ello, con quien más años fue su director: José María Ramos Mateo, de sobra conocido en los medios educativos de Tenerife; y del resto de las islas, por su condición de entrenador nacional de fútbol.
        "- La iniciativa de este encuentro,  surge de manera conjunta,  entre antiguos profesores y antiguos alumnos. Era algo que yo tenía en la mente,  desde el momento amargo de su clausura; a lo que me animó una alumna residente en Madrid, Deborah González, a través de un página de Facebook, creada por otra alumna, Begoña Iglesias. Para lo que decidí reunirme con un grupo de alumnos, para organizar este evento . Que comienza, el viernes 26 de mayo,  a las seis de la tarde, en el edificio de la “parte baja”, con el reencuentro  de los asistentes, visita a las instalaciones, y gran fotografía del grupo. A continuación,  subiremos al edificio “de arriba”, donde se impartían las clases de 7º y 8º de E.G.B. y después 1º y 2º de la ESO. A las ocho de la tarde, en el colegio de Las Delicias, tendrá lugar un Acto Académico, con proyección de nuestros años en el “Tena Artigas”, intervención de alumnos y profesores, actuaciones musicales y una sorpresa final... Para terminar con una cena conmemorativa, en el comedor de este colegio y la entrega de la fotografía de recuerdo.
     - Después de treinta y un año de permanencia en este colegio, de los qué los veintitrés últimos he sido el director;  me quedo con la experiencia personal y profesional  de haber convivido con: cincuenta y un profesores  y ciento cincuenta y dos profesoras. En los que hubo ¡tantos momentos buenos! que borran, aquellos que no fueron tanto. Destacaría, los veintitrés viajes de “fin de curso”, que organizamos con los alumnos de octavo; el último fue a Eurodisney. También, el viaje que hicimos a Madrid, con ocasión de una Semana de la Fuerzas Armadas, que viajamos en el avión de SSMM  los Reyes.
        - Siempre fue un buen colegio. Al comienzo con un director escolar de carrera, don José Pérez Sánchez, la organización fue excelente. Cuando me tocó a mí la dirección (curso 77-78), me ayudó mucho seguir sus pasos. Su "época dorada" fue la viví junto a un claustro de cuarenta y nueve  profesores y una matrícula global de 1.500 alumnos. Llegué a oír que éramos de los colegios más grandes de España. Para mí, ¡lo éramos! Por las excelentes plantillas de profesores, por el número de alumnos, por las cordiales relaciones con los padres y sus asociaciones y, muy especialmente, por los equipos directivos, que me ayudaron a hacer más fácil mi trabajo. ¡Aprovecho para dar las gracias, a todos los que hicieron posible el honor y la fama del colegio TENA ARTIGAS!
     - Anécdotas simpáticas hay muchas: recuerdo, que con motivo de una visita que nos hizo el señor obispo, don Felipe Fernández (d.e.p.), invitado al colegio por un grupo de alumnos nuestros y  por carta. Como había dejado el coche en la parte alta, después de visitar las clases de la parte baja, regresamos hablando de deporte. Al llegar al pie de la escalera (son 98 escalones), me desafió a subir corriendo el trayecto hasta el primer rellano: contó hasta tres, yo a mi velocidad, con pasos cortos, llegué el primero pero el Obispo, pisó justo detrás de mí. Por lo qué le dije: “Señor Obispo, ¿verdad que el director corre? Y él me contesto: señor director  ¿Verdad que el obispo tambien corre?". Lo recuerdo en un momento triste, afectados  por su reciente fallecimiento.
    -¿Un apunte sucinto de Higinio? La bondad, la lealtad, y un gran maestro: junto con el humor satírico-socarrón y la fecundidad familiar. Nos dejó larga descendencia.(d.e.p.) ¡¡Amigo!!"
      No dudo, que Higinio allá donde esté, me atrevo a asegurar que en el cielo, al vernos reunidos a José María y a mí. ¡Se habrá echado a reír!

PUBLICADO EN EL PERIÓDICO EL DÍA 18.05.12

24 de mayo de 2012

PROYECTO HOMRE


¿SE PUEDE NACER DE NUEVO?


Francisco-M. González*
Esta es la pregunta que Nicodemo le hace a Jesús: "¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?", que nos narra en el Evangelio San Juan,(3.2-21). "Volver a nacer de nuevo", es la esencia  o el fin último del Proyecto Hombre, tal como me explicaba este lunes pasado, el sacerdote y presidente de la Fundación Cesica (o del proyecto Hombre en Canarias), don Antonio Hernández. Persona que acostumbra a ir al "grano" y que para todo encuentra respuesta o explicación en el Evangelio, porque según él -yo tambien lo creo así-  y así lo enseña la Iglesia: todo lo relacionado con la vida del hombre está contenido en la Sagradas Escrituras y, de manera más concreta, para el "hombre nuevo", en el Nuevo Testamento.
        Son miles las personas  que han encontrado respuesta a esta pregunta inicial, durante veinte años que lleva el Proyecto Hombre en Canarias:  "Cuántas personas he visto volver a nacer, después de su rehabilitación en este proyecto" -me comentaba don Antonio- ; que ha oído decir a padres, hermanos, esposos, esposas,  hijos, amigos: "ha vuelto a nacer de nuevo", "es otro u otra, como si volviera a nacer", "¡ha sido un milagro!". Después de haber pasado y hecho pasar un infierno -y arruinado-; porque la droga no sólo afecta o daña al drogadicto sino que aflige a toda su familia, es por lo que la familia ha de ser tratada o recuperada, porque es clave en el proceso terapéutico,  - en realidad la familia es fundamental en y para todo- y es por donde se empieza, después de la desintoxicación, la reinserción en la familiar . 
      Las causas de la drogadicción, pueden ser múltiples y variadas, pero personalmente las que más conozco, son las que detrás de un drogadicto hay un conflicto familiar -esto daría para otro tema- Aunque me atrevo a afirmar que la "droga no perdona", y que nadie está  libre de verse afectada por ella. Un hijo, nieto, un hermano, un amigo o nosotros mismos, -puesto que " somos hechos de barro de botijo", como escribe un autor muy querido por mí-  si no tomamos las medidas de prevención adecuadas, y que se conocen a través de los distintos medios de comunicación y de las reiteradas campañas de información que se hacen - que también, de modo exclusivo, merece otro artículo-. Además me lo confirmaba el presidente del Proyecto Hombre: "He visto personas de toda clase y condición, hechas unas "piltrafas",  la mayoría en  condición marginal y, que más  o menos,  un noventa por ciento han  pasado por la cárcel o algún centros correccional". "Pero, gracias a Dios y a nuestra comunidad terapéutica, se han rehabilitado en número muy considerable y han recuperado su familia, su matrimonio, su trabajo, o han encontrado otro mejor, o han continuado o terminado sus estudios..."
   Tal vez,  para muchos no les esté diciendo nada nuevo, porque los medios de comunicación de Canarias siempre nos han tenido informados de la labor del Proyecto Hombre en  nuestras Islas y de manera muy puntual este  periódico: como Fundación Canaria CESICA ha evolucionado y madurado en los últimos años ganando eficacia, tanto desde el punto de vista organizativo como desde el punto de vista de la atención a las personas que reclaman nuestra asistencia.
     Sin embargo, tal vez, no  se conozca tanto la situación crítica, sin llegar a ser desesperada, por la que está pasando esta Fundación. Parece ser,  que nadie se libra de la dichosa crisis, "aunque ya se veía venir y habíamos adoptado todas las medidas de sobriedad y recortes posibles, pero aún así...". Pienso que,  para la sanidad y este tipo de instituciones, tanto el Estado como las Comunidades Autonómicas, debieran tener previstos  recursos, para hacer frente a estas situaciones.
      Aunque me aclara, el presidente, que tanto el Estado como la Comunidad        Autónoma, va cumpliendo con lo previsto, que el problema es de la banca, ya que como todas las fundaciones dependen  de una póliza, y que si no le hacen efectivo el dinero, como hasta ahora, se verían con dificultades, para poder contar con los profesionales y medios, para continuar con su labor.
         Vi a don Antonio preocupado por la gente que tiene en rehabilitación y por las personas que les atienden, aunque sin perder la calma y hasta la ilusión: esa garra y esa esperanza que le caracteriza, acostumbrado a saltar  parapetos de todo tipo. Confía en que se agilicen la gestiones bancarias y en la solidaridad probada del pueblo canario.
 
Bajamar 7 de mayo de 2012   (V.P.T.)

16 de mayo de 2012

Elsa María Díaz González



CAFÉ CON ELSA MARÍA, DE LA LIBRERÍA DIOCESANA DE SANTA CRUZ DE TENERIFE.


Francisco-M. González*
Con ocasión de la Semana del Libro y del Día de la Madre, nada mejor que charlar con Elsa María Díaz González, madre y librera -que es mucho más que vender  libros o ser dependienta de una librería-  Nacida en Acarigua (Venezuela), de padres canarios, como consecuencia de otra  crisis, -de la que salimos-, "la emigración". Casada con Ovidio Fumero Marrero y padres de dos encantadores hijos, que más que hijos parecen sus hermanos: Kevin Jesús (19)  Ana Beatriz (15). Elsa, a la vez que trabajar en la mencionada librería, es catequista de su parroquia,  "María Auxiliadora", misionera laica de la Madre Teresa de Calcuta...y, además, toca la guitarra. Siempre, sin perder la calma ni la sonrisa que la caracteriza. 
- Soy librera por casualidad o causalidad de la vida:  estudié auxiliar de clínica, aunque empecé a trabajar en una agencia de publicidad, posteriormente me ofrecieron este trabajo, que entonces era la librería FIVER, donde empecé a trabajar el 4 de mayo de 1989 -hoy hace veintitrés años-. Por traspaso del negocio, desde hace seis años, pertenezco a la librería diocesana del obispado de Tenerife. Es una de las mejores experiencias de mi vida: me gustan los libros, me gusta leer y me gusta atender a la gente. En realidad más que una librería, somos una familia, donde se puede hacer mucho apostolado.
- ¿Misionera laica?, desde pequeña, siempre trabajé en mi parroquia de entonces, San Sebastian de Santa Cruz,   de voluntaria, cantando y ayudando a los más pobres entre los pobres de mi barrio; me apasionaba el carisma de la Madre Teresa de Calcuta. Hace unos cuatro años, un miembro de esta comunidad, que me conocía bien, me  propuso incorporarme. Lo pensé y después lo llevé a la oración...  decidí  decirle al Señor:  "aquí estoy para hacer tu voluntad, para decirte sí, Señor sigo adelante por ti y contigo". En realidad, por ahora, sólo somos cinco miembros, y en Canarias sólo estamos en Tenerife.
- Ni yo sé donde saco el tiempo, en una familia normal, soluciona todo teniendo orden y haciendo labor de equipo. Aunque, te puedo decir que cuando ofreces tu trabajo al Señor,  cuando haces las cosas con alegría y entusiasmo por amor a Él y a los demás, se te multiplican las horas; y aun me queda tiempo para los míos y  mis hobbies,  bordar a punto cruz, restaurar cositas antiguas, manualidades y, sobre todo, leer. Hoy en día, no es nada fácil educar a los hijos:  gracias al marido que me ha  tocado, tenemos mucha y muy fluida comunicación  y tratamos de  ponernos de acuerdo siempre, antes de tomar decisiones con los chicos, es lo mejor; así procuramos  tirar del carro juntos y en una misma dirección.
-  Claro que me volvería a casar con Ovidio ¡un encanto de hombre! El amor matrimonial, como el buen vino, con los años mejora. Nos hicimos novios de una forma muy simpática,  y que recuerdo con mucho cariño, por supuesto. Era amigo de mi hermana y cartero de mi barrio, aunque tuvo que llamar  a la puerta bastante más de dos veces.
- Sacar un matrimonio adelante para toda la vida -con las normales "peleas"- no es tan difícil, si se cuenta con la ayuda de Dios. La clave es: el respeto, la confianza,  el diálogo y mucha ternura.
- Además de monjas y curas -como dices- mis clientes son  de todo tipo de gente: personas creyentes,  no creyentes, practicantes, no practicantes y hasta de otras confesiones.
-Los libros que más se venden, últimamente, son:  'SUSURROS DE DIOS', de Antonio Gil (Ed. Paulinas), 'EL CAMINO ABIERTO POR JESÚS. LUCAS' de José Antonio Pagola (Ed. PPC), 'MI HERMANO EL PAPA', de Georg Ratzinger (Ed. San Pablo)...
- Durante veintitrés años, anécdotas  hay muchas. La gente te cuenta sus problemas, sobre todo  con los creyente de a pie... formamos una gran familia. Te puedo decir, que sólo con escuchar y una pequeña conversación, hemos ayudado a personas a regresar a su camino, después de haber andado a la deriva
- Un libro que me impactó, y que releo de vez en cuando es,  "Dios existe, yo me lo encontré" de André Frossard; una película "La Última Cima"; y una canción, "Nadie te ama como yo" de Martín Valverde."
- Muchas gracias, Elsa,  por tu tiempo, por abrirnos el corazón, y  por el encanto de tu sonrisa. ¡El café estaba delicioso!
Santa Cruz  de Tenerife 2 de mayo de 2012   (V.P.T.)

14 de mayo de 2012

María Zambrano


MARÍA ZAMBRANO: EL CORAZÓN QUE RECIBE


Iván López Casanova
El objetivo de estas líneas es exponer una síntesis breve de la antropología que subyace en el pensamiento de la filósofa española María Zambrano. En la actualidad, sus planteamientos nos resultan muy cercanos, pues supo atisbar magistralmente la crisis de Europa y el fracaso de los sistemas filosóficos "deshumanizados", dominantes en grandes parcelas de la cultura del siglo XX. Lo más sorprendente es que, junto a estas predicciones teñidas de dramatismo, Zambrano nos aporta un modo de entender la persona humana que la capacita para superar dicha coyuntura. Nos ofrece una filosofía llena de originalidad, con la que dotar a la cultura europea de recursos y herramientas éticas, para así superar su profunda crisis moral. Para ello, se apoya en una nueva comprensión de la racionalidad, la razón poética, repensando el hombre a partir de una mirada de piedad y esperanza. Esto le lleva a ofrecer una visión positiva y propositiva, en un intento que podría describirse como hacia un saber sobre el alma, como tituló uno de sus más célebres ensayos.

            “Porque hay música que llega sola, hay música que sale ella solita en el silencio, que brota como una flor increíble, como una flor impensable, como una flor sin programa, sin forma”. En esta declaración de María Zambrano, se encuentra resumido el núcleo de su pensamiento. En general, la filosofía ha buscado razonar activamente para comprender lo humano. Pero, ella tiene esta genial intuición: el conocimiento humano consiste en abordar la realidad con la razón, pero también es necesario saber recibir pasivamente en el silencio del corazón. Con otras palabras, si solamente se concibe el saber como actividad –como habitualmente han hecho los filósofos–, el hombre  pierde esos tesoros de conocimientos que han recibido los poetas y los artistas, que han sabido escuchar en el corazón. A este mundo de sabiduría, que tiembla indefinido sobre nosotros, y que han sabido recibir los poetas y los contemplativos de todos los tiempos, María Zambrano lo denominará como “lo divino”. Y nos explicara cómo en este aprender a conjugar lo activo –razón– y lo pasivo –recepción de lo divino–,  nos jugamos la comprensión de la existencia en su plenitud, la felicidad.

            El hombre y lo divino es su libro más importante, y fue escrito en 1955. De la tierra, de lo que el hombre puede hacer, al cielo, a lo divino, a lo que el hombre debe recibir: ese es el núcleo, el viaje esencial del pensamiento de Zambrano, como ella misma describe de un modo bellísimo. “Y el movimiento, mi primer viaje, fue en los brazos de mi padre, que yo, claro, no sabía que era mi padre –era ello, eso, yo que sé, algo maravilloso–; y me llevaba desde el suelo hasta arriba, hasta la rama del limonero –él era muy alto–; y ese subir y bajar, ese ir hacia arriba y volver a descender fue mi primer, y yo diría esencial, viaje entre todos”.

            Otro de sus libros llevará por título Claros del bosque, palabras que por sí mismas resultan una nueva metáfora del centro de su pensamiento: hay que razonar activamente, pero también adentrarse en el bosque, y encontrar un claro en el que puedan entrar los rayos de sol, la claridad de esa sabiduría que se recibe en el corazón, las verdades artísticas, las éticas, y las sagradas. Estas realidades, nos dan una certeza que no podemos definir en su totalidad, pues sus contornos no se nos manifiestan de forma absolutamente inequívoca, como han pretendido muchos filósofos. Son conocimientos ciertos, pero se acompañan de un halo de claroscuro, de indefinición. Las metáforas de la aurora, en la que se empieza a ver sin la claridad del mediodía; también otras imágenes, como la imagen del sueño, la del delirio, el exilio, las ruinas, los signos, son muy propias del saber sobre el alma de la pensadora malagueña.

 

BREVE RESEÑA BIOGRÁFICA

            María Zambrano nace en 1904 en Vélez, un pueblo de la provincia de Málaga. Su padre, don Blas es hombre de gran cultura, profesor de Instituto; pronto se trasladan a vivir en Segovia, donde éste participa activamente en los círculos intelectuales de mayor nivel cultural. Gran amigo de Antonio Machado, ambos fundan la Universidad Popular, en la que invitan a personajes de la talla de Unamuno, D´ors, o León Felipe. En 1920 se matricula en Madrid y estudia Filosofía y Letras. Al año siguiente tiene la intención de vivir en la Residencia de Señoritas que dirige María de Maeztu, pero cae enferma. Así, sólo desde 1924 a 1926, en que la familia Zambrano ya se ha trasladado a Madrid, cursa todas las asignaturas de su carrera. Asiste a clases de Xavier Zubiri, del que se hace amiga, de García Morente y de Ortega y Gasset.

            Tras unos  meses de desánimo en relación a la filosofía y la vida universitaria, se plantea hacer la tesis sobre el filósofo Spinoza, un proyecto que nunca concluyó. Participa activamente en la vida social y política madrileña. De nuevo cae enferma, esta vez de tuberculosis. A principios de 1930 trabaja como profesora de instituto y es nombrada profesora auxiliar de Historia de la Filosofía de la Universidad Central de Madrid. Esto le lleva a conocer muy de cerca, y a admirar como maestro, el pensamiento intelectual de Ortega. También, sigue participando en diversas iniciativas políticas.

            Desde muy joven, Zambrano empieza a sentirse incómoda en relación al pensamiento de Ortega, del que, por otra parte, se reconoce como discípula. Es conocida la anécdota de 1934 – ella cuenta con treinta años– en la que entrega a Ortega el ensayo Hacia un saber sobre el alma para su publicación el la Revista de Occidente. A don José no le gustó el enfoque y recibió una reprimenda. “Aunque haya recorrido mi pensamiento lugares donde el de Ortega y Gasset no aceptaba entrar, yo me considero su discípula”, escribió, más adelante en el libro titulado con el mismo título que el ensayo referido.

            Como es sabido, Ortega descubrió la “Razón vital”, es decir, la necesidad de conectar el pensamiento a la vida, a la realidad radical de mi vida. Salvar la circunstancia, saber a qué debo atenerme, pensar para vivir mi vida concreta, circunstanciada, mi yo y mis circunstancias… De todo esto, parte María Zambrano y lo debe a su maestro, pero ella va más allá, pues además de este esfuerzo activo por razonar, ella descubre que el alma debe apresar pasivamente todo aquello divino que flota intemporalmente, y a lo que posteriormente irá dando forma filosófica y terminará por designar como Razón poética, cuando vaya puliendo su vocabulario filosófico. Pero en su germen, ya se encontraba en la pensadora de treinta años que abandonaba la redacción de la Revista de Occidente con lágrimas en los ojos, al darse cuenta del alejamiento de su maestro, como consecuencia de caminar por la senda de sus propias intuiciones filosóficas.

            A partir de aquí la biografía de la pensadora malagueña coincide con los dramáticos sucesos que surcan la historia de España: la guerra civil, en la militó activamente en el bando republicano, junto con su marido Alfonso Rodríguez Aldave, del que más adelante se separó, hacia 1960. Al término de la guerra, la dura experiencia del exilio: Francia, México, Cuba, Puerto Rico, Italia y Suiza, fueron los países en los que vivió hasta su definitivo regreso a España en 1984. Durante este tiempo escribió numerosas obras y trató a gran número de intelectuales. Finalmente, recibió muchos premios, entre los que destacan el Príncipe de Asturias de Humanidades y Comunicación en 1981, y el máximo galardón de las letras en lengua castellana, el premio Cervantes, en el año 1988, siendo además la primera mujer en recibirlo. Falleció en Madrid en 1991 y está enterrada en el cementerio de su pueblo natal, en Vélez.

           

LA RAZÓN POÉTICA

            Para comprender la importancia de la aportación de la ampliación del concepto de racionalidad, y por ello del conocimiento de lo humano, que realiza María Zambrano, con su teoría de la Razón poética, quizás sea interesante remontarse hasta la Ilustración, donde culmina el racionalismo cartesiano en el pensamiento de Emmanuel Kant. Para muchos pensadores, esta filosofía idealista es la que se hace pedazos, en sus planteamientos éticos, en el momento en el que los países nacidos de la Ilustración terminan enfrentándose en la I Guerra Mundial. El fracaso absoluto de la filosofía ética que ha nutrido a estas sociedades, hace necesario encontrar un pensamiento de recambio. En este momento histórico de crisis y revisión se enmarca el original desarrollo antropológico de esta pensadora española.

            Como es sabido, el intento de las críticas de Kant se encamina a dilucidar las condiciones de posibilidad de entender la ética filosófica como Ciencia. En la Crítica de la Razón pura, Kant resuelve esta cuestión con una respuesta negativa. Así, una vez que la especulación metafísica se desliga del mundo de la Razón pura al no ser posible su abordaje como Ciencia, Kant encuentra una solución anclando el mundo ético a la Razón práctica, en la que encuentra unos deberes morales que imperan sobre nuestro actuar ético concreto, impidiendo así –eso pensaba Kant– el relativismo moral. Pero, esta solución, al no ser  realista, a la larga va perdiendo fuerza, y la ley moral universal que Kant afirmaba, se fue difuminando en el pensamiento posterior; la ética del “yo debo” terminó por convertirse en la ética del “yo quiero”, como bien supo ver Ortega y Gasset entre otros pensadores.

            Una pregunta quizás anacrónica, pero no por ello carente de mucho interés especulativo, es la siguiente: ¿qué hubiera ocurrido si, en lugar de plantear la Ciencia –y su metodología– como el ideal de conocimiento, y estudiar entonces las condiciones de posibilidad de equiparar Filosofía y Ciencia, se hubiera propuesto el Arte –y  el lenguaje de la creatividad– como el ideal, y a partir de ahí, se hubiera profundizado hasta sus últimas consecuencias en el estatuto de conocimiento racional de lo filosófico, equiparándolo entonces a lo artístico? Quizás, esto, es lo que genialmente haya realizado María Zambrano, algo más de un siglo después del intento de Kant por comprender el estatuto crítico de la filosofía, el método que funcione de verdad en el conocimiento de lo filosófico.

            Zambrano, al equiparar el estatuto de conocimiento de lo artístico a lo filosófico, con su objetividad y con su subjetividad, con sus límites claros para los que saben escuchar, y oscuros para los que se cierran al misterio, con su síntesis de amor y conocimiento, nos abre de nuevo la posibilidad de recuperar la razón en relación a la vida ética, nos descubre un nuevo modo de usar la razón, más cercano a la complejidad de lo real y más consciente del propio carácter limitado de la razón que ya no es todopoderosa, que se mueve en el delirio, en el claroscuro, en la luz de la aurora, pero que nos da conocimiento cierto, que nos saca de la oscuridad del relativismo a la que nos llevó el siglo XIX, la filosofía Moderna con su confianza absoluta en la Razón, la Ciencia y el Progreso. A este planteamiento se le puede describir como ampliación de la razón, y supone una nueva y más profunda comprensión de la racionalidad humana.

            ALGUNAS CONSECUENCIAS PRÁCTICAS

            Es el momento de obtener algunas consecuencias éticas, entre las muchas posibles, al considerar la vida humana desde esta antropología, al comprender lo humano analizándolo desde la razón poética de María Zambrano. Este enfoque posibilita conjugar elementos que, a primera vista parecen contrapuestos, como la intrínseca insuficiencia humana, y  una mirada de piedad y esperanza sobre el mundo. Además, esta mirada esperanzada, piadosa, desde el bien, empuja ahora a la acción humana a la búsqueda de la excelencia ética en el actuar del agente moral.

 

1. DELIRIO Y DESTINO: COMPRENDER LA INSUFICIENCIA HUMANA.

            En primer lugar se podría obtener una consecuencia concreta del binomio delirio y destino, que también da título a uno de sus libros, en forma del siguiente aforismo: en el presente no podemos comprender qué nos está sucediendo. Se quiere señalar con esta afirmación, que la vida humana, en relación con su transcurrir temporal, es parcialmente comprensible, pero igualmente oscura para cada uno de nosotros, pues se nos escapa la importancia futura de muchos de los sucesos del presentes. Por tanto toda vida humana comporta dramatismo, un destino que desconocemos.

            En este sentido, la pensadora malagueña se da cuenta de la importancia del pensamiento cristiano para el desarrollo de Europa, porque con su sentido de un Dios providente ha dotado de esperanza a la acción del hombre, superando el fatalismo de muchas otras filosofías. A la vez, esta confianza en el destino no nos ofrece una seguridad completa, y por ello, el hombre se mueve siempre entre la niebla, en el delirio, pues desearía asir un futuro que le fuera transparente, exacto; lógicamente, ese deseo nunca le será realizable.

            Comprender que el transcurrir de la vida humana se mueve en estos parámetros, es importante para no problematizar en exceso los propios sucesos biográficos, aún cuando estos sean difíciles de asumir. También, para no culpabilizarse a veces en exceso, o para no tratar de entender siempre todo lo que nos ocurre, pues esto, y  del todo, no está en nuestras manos. Quizás, de la aceptación de esta insuficiencia, nacida de no poder dominar lo que nos está ocurriendo de cara a nuestro futuro, nace la búsqueda de Dios: hacien­do presentir un más allá del reino temporal que conocemos, o damos por conocido más bien”, escribe Zambrano en Claros del Bosque. También, de esta circunstancia nace la comprensión de la experiencia religiosa, y que ésta no es una superestructura impuesta al hombre, sino quizás algo muy profundo, algo grabado en su corazón, necesario para comprenderse a sí mismo en su transcurrir existencial.

 

2.      NUESTRA RADICAL DEPENDENCIA DE LOS DEMÁS

            “Una de las indigencias de nuestros días es la que al amor se refiere. No es que no exista, sino que su existencia no halla lugar, acogida en la propia mente y aun en la propia alma de quien es visitado por él”. Uno de los temas que más impresiona en la antropología de Zambrano es el logro de la conjunción de la libertad y el amor. Si se quiere ejercer una libertad como algo absoluto, se puede llegar a lo que ella describe con belleza como “el amor se ha ido encontrando sin espacio vital donde alentar, como pá­jaro asfixiado en el vacío de una libertad negativa”. Es decir, que nuestra libertad, es una libertad vinculada, que sólo se puede ejercer cuando libremente nos comprometemos por amor, entonces ejercemos la libertad real: “la vida humana descubría el espacio infinito de la libertad real, la libertad que el amor otorga a sus esclavos”.
            También, Zambrano supo exponer con mucha claridad el tremendo error, nacido de considerar el hombre ideal como aquel que se ha emancipado de todo compromiso, tan frecuente en muchos planteamientos filosóficos europeos nacidos de la Ilustración, denominando “pseudolibertad” a la situación subsiguiente a la ausencia de vínculos que sigue a la independencia. Con gran agudeza señala Zambrano que esta situación es vivir el lado negativo de la libertad,  “y nada más difícil de descifrar que lo que sucede en la negación, en la sombra y oquedad. Vida en la negación, es la que se vive en la ausencia del amor”. Cuando se separa la ética del amor, el ejercicio de la libertad de nuestra radical dependencia de los demás, se llega a  planteamientos éticos construidos sobre una mirada muy pobre en relación a lo humano. Esta es la causa de la gran crisis moral que sacudía a la sociedad de su tiempo.
            Sirvan las propias palabras de María Zambrano en El Hombre y lo divino como resumen de lo dicho: “Cuando el amor -inspiración, soplo divino en el hombre- se retira, no parece perderse nada de momento, y aun parecen emerger con más fuerza y claridad cosas como los derechos del hombre independizado. Todas las energías que integraban el amor quedan sueltas y vagando por su cuenta. Como siempre que se produce una desintegración, hay una repentina libertad, en verdad pseudolibertad, que bien pronto se agota”.

            3. LA LIBERTAD DEL CORAZÓN
            De nuevo le damos la palabra a la pensadora española: “Pues el amor que integra la persona, agente de su unidad, la conduce a su entrega; exige hacer del propio ser una ofrenda, eso que es tan difícil de nombrar hoy: un sacrificio. Y este abatimien­to que hay en el centro mismo del sacrificio anticipa la muerte. El que de veras ama, aprende a morir”. En definitiva, expone Zambrano que para que el corazón esté en disposición de percibir ese algo divino que recibe a través de la razón poética, de su razón mediadora, necesita aprender a morir así mismo, a sus pasiones, a sus certezas previas, o con palabras de nuestra autora, esa donación de lo divino sólo se percibe en la “condición de los que viven moralmente, sólo moralmente”.
            Esto tiene muchas consecuencias, entre otras la siguiente: la ética depende, y no en escasa medida, de la perfección del sujeto moral. Si éste lleva una vida imperfecta y egoísta no podrá percibir lo divino y, en consecuencia, sus juicios éticos nacerán de una pobreza, cuando no de una desesperanza o de un resentimiento, y esto explica esos pensamientos profundamente desencantados tan mayoritarios en el pensamiento europeo, especialmente a partir de la segunda guerra mundial.
            El pensamiento de María Zambrano es radicalmente antropológico, y por ello no obvia la intrínseca insuficiencia que conlleva toda existencia humana, la vida del “rey mendigo de la creación”. Pero, en su filosofía late un fondo de esperanza, y deviene en una filosofía auroral, como han señalado numerosos autores. Quizás este logro lo posibilite, su clarividencia al hablar de sacrificio, de compromiso, para que el agente moral llegue a no ser dominado por sus instintos, por sus vicios, y pueda tener dominio de sí, de sus pasiones. “El centro de gravedad de la persona se ha trasladado a la persona ama­da primero, y cuando la pasión desaparece, quedará ese movimiento, el más difícil de estar "fuera de sí'". "Vivo ya fuera de mi", decía Santa Teresa”. Quien habla de luchar para dominar las pasiones, será quien luego ofrezca un pensamiento preñado de principio a fin de piedad y esperanza.

  1. EL PENSAMIENTO  ÚLTIMO
            Para poner punto final a estas reflexiones obtenidas del análisis de la antropología de María Zambrano, se hará referencia a la idea que ella aborda en La confesión: género literario, donde expone que la vida es una pesadilla si no se da respuesta a las cuestiones esenciales, entre ellas a la inevitabilidad de la muerte, llegando a no temerla con excesiva aflicción.
            Sirva para ahondar en esta cuestión, y para poner un colofón lírico, que dé pie a una reflexión personal, el genial verso Entrevista con Átropos, de sabor clásico,  y en este sentido tan cercano al mundo intelectual de María Zambrano, de la poetisa polaca recientemente fallecida Wisława Szymborska, premio Nóbel de Literatura de 2006, que se puede leer también como un relato dialogado.  
            Para su mejor comprensión, es interesante conocer que en el mundo griego se conoce a las personalizaciones del destino con el nombre de las Moiras (o las Erinias). En el mundo romano se las llamó las Parcas, que es un nombre más conocido para nosotros. Vestidas con túnicas blancas, su número llego a fijarse en tres. Controlaban el metafórico hilo de la vida de cada mortal desde el nacimiento hasta la muerte, y más allá.
 
Cuando fueron tres, las Moiras eran:
Cloto (Κλωθώ, ‘hilandera’) hilaba la hebra de vida desde su rueca hasta su huso.
Láquesis (Λάχεσις, ‘la que echa a suertes’) medía el hilo de la vida de cada persona con su vara de medir.
Átropos (τροπος, ‘inexorable’ o ‘inevitable’, literalmente ‘que no gira’10 a veces llamada Aisa) era quien cortaba el hilo de la vida. Elegía la forma en la que moría cada persona, y cuando su tiempo llegaba cortaba su hebra con «sus detestables tijeras».


ENTREVISTA CON ÁTROPOS (Wisława Szymborska)

¿La señora Átropos?

Sí, soy yo.

De las tres hijas de la Necesidad
tiene Usted fama de ser la peor.

Q exageración, poeta mía.
Cloto hila el hilo de la vida,
pero es un hilo frágil,
no es difícil cortarlo.
Láguesis determina su longitud con una vara.
No son precisamente angelitos.

Pero es Usted quien tiene las tijeras.

Y ya que están, hago uso de ellas.
Veo que incluso ahora, mientras estamos hablando...
Soy adicta al trabajo, es mi naturaleza.
¿No se encuentra Usted cansada, aburrida,
somnolienta, al menos por la noche? ¿No, seguro que no?
Sin vacaciones, sin fines de semana, sin celebrar las fiestas,
o como mínimo con unas pequeñas pausas para fumar.

Tendría trabajo pendiente y eso no me gusta.
Un celo incomprensible.
¿Y ninguna prueba de reconocimiento,
ningún premio, ninguna distinción, trofeo, medalla?
¿Ni siquiera unos diplomas enmarcados?

¿Cómo en la peluquería? Gracias, pero no.

¿Le ayuda alguien? ¿Si es así, de quién se trata?

Graciosa paradoja. Precisamente vosotros, mortales.
Diversos dictadores, numerosos fanáticos.
Pero no soy yo quien los anima.
Son ellos los que se apresuran a poner manos a la obra.

Seguramente se alegra con las guerras,
son una gran ayuda.

¿Alegrarme? No conozco ese sentimiento.
Y no soy yo quien conduce a ellas,
no soy yo quien dirige su curso.
Pero reconozco que sobre todo gracias a ellas
puedo estar al día.

¿No le dan pena a Usted esos hilos cortados demasiado
pronto?

Más cortos, menos cortos,
sólo hay diferencia para vosotros.

¿Y si alguien más fuerte quisiera quitársela a Usted de en medio
e intentara jubilarla?

No entiendo. Habla más claro.
 
Preguntaré de otra manera: ¿tiene Usted un Superior?

... Otra pregunta, por favor.

No tengo más preguntas.

En ese caso, adiós.
O para ser más exactos…

Lo sé, lo sé. Hasta la vista.

Médico (cirujano) y filósofo 07.03.2012