VERANO

Este blog contiene temas de Orientación Familiar, (educación y familia) Antropología filosófica, Religión y poesía. Todo ello con sentido común y, con frecuencia, con sentido de humor.



28 de junio de 2012

Monseñor Javier Echevarría


RECEMOS PARA QUE LAS AUTORIDADES ENCUENTREN MEDIDAS IDÓNEAS CONTRA LA CRISIS


H. Sergio Mora
Meditación del prelado del Opus Dei en los 37 años de la muerte de san Josemaría Escrivá
Monseñor Javier Echevarría presidió ayer la celebración que se realizó en Roma en la basílica de San Eugenio, en la memoria litúrgica de San Josemaría en el 37 de su muerte.
El punto central de la meditación del prelado del Opus Dei fue: “Hoy muchos países sufren la desocupación que tantas preocupaciones y problemas trae a innumerables familias. Recemos por las autoridades civiles y por los responsables de la vida pública, en todos los niveles para que iluminados por la divina sabiduría sepan encontrar y poner en práctica medidas idóneas para sacar a sus naciones de la actual crisis, el el pleno respeto de la dignidad de la persona y del hombre”.
El trabajo, un tema central para el Opus Dei, movimiento que predica la santificación de las personas en la vida ordinaria.
“El Señor Dios tomó al hombre y lo puso en el jardín del Eden, para que lo cultivara y cuidara”, recordó Echevarría, indicando que “la invitación a trabajar en cuanto completamiento de la obra creadora es la vocación originaria de cada hombre y mujer. Razón por la cual san Josemaría podía afirmar que todo trabajo honesto es 'un medio necesario que Dios nos confía en la tierra, dando amplitud a nuestros días y haciéndonos participar de su poder creador para que podamos ganarnos el sustento y al mismo tiempo recoger frutos para la vida eterna'”.
“San Josemaría --prosiguió el prelado- repetía con frecuencia que lo sobrenatural cuando se refiere a los hombres resulta plenamente humano. Por lo tanto --indicó- si correspondemos a la gracia estamos en condición de entretenernos en diálogo con Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo en todas las circunstancias y actividades”.
Y esto, concluyó, tiene que animarnos “a enfrentar con confianza en Dios y con serenidad todo tipo de dificultad que se van presentando en nuestra existencia; mismo las que derivan de la actual crisis económica y de la falta de trabajo”.
Y recordando la confianza de Pedro en Jesús cuando vuelve a tirar las redes, subrayó: También nosotros la necesitamos “para enfrentar todas las vicisitudes de la nuestra existencia, especialmente las que exigen de nosotros una respuesta generosa a los designios de Dios”.
En particular teniendo presente que en octubre iniciará el Año de la Fe convocado por el papa se preguntó: “¿Cómo nos estamos preparando? Hacemos actos explícitos de esta virtud antes de recibir el sacramento de la confesión o de la comunión?”. E invitó "a tener confianza cuando se reza, en las tareas profesionales, familiares y en el acercar a Dios a las personas queridas, a los amigos, a los compañeros de estudio o del trabajo”.

26 de junio de 2012

San Josemaría Escrivá de Balaguer


NUESTRO PADRE


Rafael Angulo
ME pregunta mi hijo Juan porqué llamo a Josemaría Escrivá de Balaguer padre y él no le puede llamar abuelo como llama a Manolo en Don Benito y, la verdad, este tipo de preguntas filiales, sencillas aparentemente de esclarecer, a la postre resultan más reveladoras y trascendentes que los grandes temas, si es que hay asunto más importante en una familia que la filiación. Lo cierto es que el santo aragonés forma parte de mi casa, y mi vida, con la naturalidad del que entra con confianza en un hogar, sólo así se puede entender que su rostro alegre y amable nos contemple desde la puerta de la nevera, lugar estratégico y de obligado paso diario en cualquier nido que se precie. O sea que si tienes intimidad para que una persona esté en la cocina, el dormitorio o el cuarto de baño, lo tienes para todo. Es cierto que, en una casa actual, quien decide es quien tiene el mando a distancia, o sintoniza su cadena de radio, pero hay mandos más sutiles en manos más delicadas.
Intento explicarle a mi hijo la razón por la que a los sacerdotes se les denomina padre, pastor o amigo, como por la cercanía de san Josemaría entre nosotros le podemos llamar nuestro padre, cómo fue un sacerdote que se pasó la vida enseñando, a todos, que se puede vivir la vocación cristiana de una forma nueva, que vivir para Dios no es solo cosa de curas o religiosos, que ser santos se nos aplica indiscriminadamente, sea cual sea nuestro equipo de fútbol, partido o condición social, casado, soltero o con novia, que solo hay que esforzarse un poquito en las circunstancias diarias de la vida y, parece, como que Juanito me escucha pero, al rato, decide terminar la conversación y me espeta: «Le llamas padre porque quieres». Y creo que el chaval la ha clavado: realmente no hay razón más poderosa que esa que es, casualmente, la misma por la que pertenezco al Opus Dei, porque me da la gana, porque libremente uno decide sus compromisos y sus porqués, e intenta estar a la altura de los propósitos, con la ayuda de Dios. Después, si quieren, hablamos de luchar por ser buenas personas, santos, en la vida corriente y ordinaria, difundir, pese a los errores personales y flaquezas de cada uno, que se puede encontrar a Dios en las cazuelas, hablando con los compañeros de la prensa, en el Chinche, en el Parlamento o en la Charca y creer que se puede ser feliz, que se es, buscando a Dios en el trabajo de cada día, en la vida de familia y con los amigos. A veces, los niños encuentran respuestas a preguntas que los adultos complicamos, cuando las cosas son muy fáciles de entender.
Ahora mismo, no nos engañemos, son tiempos complicados para todos y para esta pequeña porción de la Iglesia católica que es el Opus Dei no hay excepciones, precisamente porque somos iglesia, parroquia, templo, no algo ajeno a los avatares de la sociedad sino inmersos en ellos.
No, no es fácil vivir hoy en día la vocación de cristianos en medio de la tierra, pero el amor de Dios es una realidad inmensa, la única fuerza que puede transformar el mundo. Supongo que por eso los cristianos somos más felices, lo digo sin jactancia, que quienes no tienen nuestra fe, porque la ilusión de cumplir sus objetivos no se refuerza con esperanza.
Llamar padre es una forma de incorporar a la familia, de ser familia, esa fuerza que transforma el mundo, como recientemente nos ha recordado Benedicto XVI, que sabe de la dificultad de construir una familia hoy en día, pero que nos alienta porque vale la pena esforzarse para lograr esta realidad maravillosa. Por eso el fundador del Opus Dei, el santo de lo ordinario, ha inspirado a tantas familias a dar sentido y comprensión a sus actividades diarias, la amistad, la convivencia; por eso sus preguntas son las que inquietan a cada madre, a cada padre: ¿Cómo querer más a mis hijos cada día?, ¿cómo acercarles con mi trabajo?, ¿cómo salir de esa desgracia que he pasado.?, por eso, de que la familia funcione depende el futuro de la sociedad, porque la vida familiar, esos hogares luminoso y alegres (como le gustaba decir a san Josemaría) es la primera e insustituible escuela de virtudes sociales (lo dice el Papa) como el respeto a las personas, la confianza, la responsabilidad, la solidaridad, la cooperación, la comprensión.
Por eso, hoy 26 de junio, aniversario y fiesta de san Josemaría es lógico que uno sienta el orgullo de llamar padre a un santo, y que su hijo lo note.
26 DE JUNIO DE 2012  EXTREMADURA HOY
http://www.opusdei.es/img/sp.gifhttp://www.opusdei.es/img/sp.gif© 2012, Oficina de información del Opus Dei en Internet

24 de junio de 2012

Mons. Renzo Fratini



UN CAFÉ CON MONS. RENZO FRATINI, NUNCIO DE SU SANTIDAD EN ESPAÑA


Francisco-M. González
Mons. don Renzo Fratini nació en Macerata (Italia). Recibió la Ordenación Sacerdotal el 6 de septiembre de 1969 y es Doctor en Derecho Canónico. En 1974 ingresó en el Servicio diplomático de la Santa Sede, desempeñando sus funciones en diversos países. En 1993 fue consagrado Arzobispo  y designado sucesivamente Nuncio Apostólico de varias naciones. En 2009, fue nombrado por el Papa Benedicto XVI, Nuncio Apostólico en España y Andorra y Observador Permanente en la Organización Mundial del Turismo.
  Con motivo de la visita a nuestra diócesis, tuve la oportunidad de charlar con Mons. Fratini unos momentos, antes de que presidiera  la Eucaristía de la Infraoctava del Corpus en la parroquia de la Concepción de La Orotava.. Entrevista, de la que entresaco sus aspectos más relevantes.
  “- El Papa Benedicto XVI, a sus ochenta y cinco años, goza de un buen estado  de salud, ¡cuántos a su edad quisieran tener su lucidez y vitalidad!: realiza, a diario su programa de trabajo y cumple con todos sus compromisos. Tiene una excelente clarividencia y fortaleza, como recientemente ha demostrado  en el Encuentro Mundial con las Familias en Milán; y el año pasado en JMJ, aquí en Madrid.
    -Toda esta problemática que ha pasado en estos últimos meses alrededor del Santo Padre,  a mi modo de ver,  los medios la han exagerado. Ha habido fallos humanos en algunos de sus colaboradores: como el intento de copiar algunos documentos confidenciales y entregarlos a la prensa.  Esto es una falta de respeto, de valores humanos y de sentido común.  Que sea una campaña orquestada contra la Iglesia como una persecución, ¡me parece demasiado! yo no lo  veo así. En estos días, el Papa ha hablado a los diplomáticos jóvenes sobre cómo vivir la fidelidad. La mayoría de los colaboradores del Papa, son fieles, generosos y trabajadores;  me consta  que tienen grandes deseos de vivir en la Iglesia siguiendo las indicaciones del Santo Padre.
            - Qué duda cabe, que los obispos son conscientes, de la gran importancia para la recristianización que tienen los sacerdotes a través de su labor pastoral docta, amable y afectuosa: predicando y hablando con sencillez las verdades de la fe y de la moral cristiana. La iglesia va a celebrar en el próximo octubre un sínodo para la Nueva Evangelización, donde encaja la labor de los sacerdotes en este sentido. Pero, como suele insistir el Papa: esta "Nueva Evangelización" no es sólo labor del clero, sino también de los laicos. Yo creo, que para ello, hay que redescubrir el Bautismo; el Papa ha dicho, hace unos días a los sacerdotes  y a los laicos en Roma: "Hay que tomar conciencia de la importancia del sacramento primero, el Bautismo, en la vida cristiana,  'muerte al pecado y vida nueva'; es el discurso que ha hecho el Papa, hablando de manera sencilla, pero a la vez,  muy profunda. Lo puede encontrar en Zenit, y le agradezco que los cite. (Se refiere a la "Lección Magistral" de Benedicto XVI sobre el sacramento del Bautismo en la inauguración de la asamblea eclesial de la diócesis de Roma, dictada el pasado día 11). El Bautismo que junto con la Eucaristía son  la base de la vida cristiana: vivir esta realidad del Misterio Pascual cada día y trasmitirlo en  la vida política, económica y social.
-  Para que las familias sean verdaderos ámbitos, de vida y amor, el Papa habla, de que hay que volver a rezar de nuevo en la familia, los padres con los hijos. Poner a Dios en el centro de la vida familiar, así se trasmiten  los valores cristianos,  cuando los niños ven, que sus padres van los domingos misa, que rezan, que se quieren que se perdonan: son  ejemplo de amor y perdón
- España es un país maravilloso, de profunda tradición cristiana, cierto que aquí hay problemas económicos y relacionados con la fe: hemos de seguir luchando para mantener los valores cristianos de siempre. Pero si se compara, con otros países, con dificultades muy graves a nivel económico, social y  lucha entre varios grupos, tenemos que dar muchas gracias a Dios; porque aquí hay mucha gente  buena, que se vuelca en momentos críticos, como  un terremoto o cualquier otra dificultad.
- Estoy descubriendo, por primera vez, la belleza de Tenerife  y el encanto de los tinerfeños. No tengo palabras para elogiar, a la Orotava, el  primor de sus alfombras, así como agradecer  la bondad de sus gentes"
Santa Cruz 19 de junio de 2012  (V.P.T.)

21 de junio de 2012

ALFOMBRA DE LA OROTAVA 2012


CORPUS CHRISTI DE LA OROTAVA 2012


Antonio Hernández Hernández*
Mensaje que pretende ofrecer la alfombra de nuestra plaza en comunión con la iglesia universal que preside Su Santidad el Papa con motivo del AÑO DE LA FE.

“LA PUERTA DE LA FE” 

(De la carta apostólica de Benedicto XVI con la que se convoca el año de la fe).

El Papa, para ayudarnos, ha convocado a toda la iglesia "El Año de la Fe”. Comenzará el 11 de Octubre de 2012, en el cincuenta aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, y terminará en la solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, el 24 de noviembre de 2013. Iniciar el año de la fe, coincidiendo con el cincuentenario de la apertura del concilio Vaticano II, puede ser una ocasión propicia para comprender que los textos dejados en herencia por los Padres conciliares, según las palabras del beato Juan Pablo II, “no pierden su valor ni su esplendor. Es necesario leerlo de manera apropiada y que sean conocidos y asimilados como textos cualificados y normativos del magisterio, dentro de la tradición de la Iglesia (...).”
Atravesar esa puerta supone emprender un camino que dura toda la vida. Éste comienza con el nombre de Padre, y se concluye con el paso de la muerte en la vida eterna, fruto de la resurrección del Señor Jesucristo que, con el don del Espíritu Santo, ha querido unir en su misma gloria a cuantos creen en él. Profesar la fe en la Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, equivale a creer en un solo Dios que es Amor. El Padre, que en su plenitud de los tiempos, envió a su Hijo para nuestra salvación; Jesucristo que en el misterio de su muerte y resurrección redimió al mundo: el Espíritu Santo, que guía a la Iglesia a través de los siglos en la espera del retorno Glorioso del Señor.
La parte  central de la alfombra de nuestra plaza representa este misterio trinitario que estamos llamados a conocer y experimentar.
"El  Año de la Fe" será una buena ocasión para introducirnos en la reflexión y redescubrimiento de nuestra fe.
El Santo Padre manifiesta su deseo  de que este Año suscite en todo creyente la aspiración a confesar la fe con plenitud y renovada convicción, con confianza y esperanza. Será también una ocasión propicia para intensificar la celebración de la fe en la liturgia, y de modo particular en la Eucaristía, que es “la cumbre a la que tiende la acción de la Iglesia y también la fuente de donde mana toda su fuerza”. Al mismo tiempo, esperamos que el testimonio de vida de los creyentes sea cada vez más creíble. Redescubrir los contenidos de la fe profesada, celebrada, vivida y rezada,  y reflexionar sobre el mismo acto con el que se cree, es un compromiso que todo creyente debe de hacer propio, sobre todo este año.
Durante este tiempo, tendremos la mirada fija en Jesucristo “que inició y completó nuestra fe”: en Él encuentra su cumplimiento todo afán y todo anhelo del corazón humano. La alegría del amor, la respuesta al drama del sufrimiento y el dolor, la fuerza del perdón ante la ofensa recibida,  y la victoria de la vida ante el vacío de la muerte, todo tiene su cumplimiento en el misterio de la encarnación, de su hacerse hombre, de su compartir con nosotros la debilidad humana  para transformarla con el poder de la resurrección. En Él, muerto y resucitado por nuestra salvación, sae iluminan plenamente los ejemplos de fe que han marcado los últimos dos mil años de nuestra historia de salvación.
En nuestra plaza del Ayuntamiento los alfombristas han plasmado en los extremos des personajes de la historia bíblica: Abrahán, padre de nuestra fe, ejemplo de fidelidad absoluta en Dios, y Moisés referente del creyente que escucha la voz de Dios en el sufrimiento y el clamor de su pueblo y le salva.
Estemos atentos a esta gracia que nos llega de la convocatoria del “Año de la Fe”, y entremos de lleno como verdaderos discípulos y misioneros en el proyecto dela Misión Diocesana que en el presente curso pastoral reflexiona; que se siente llamada a revisar su vida de creyentes como concreción de la nueva evangelización que nos hemos propuesto.

 *Párroco de la Iglesia Matriz de 
 Nuestra Señora de la Concepción
 de La Orotava (Tenerife)

                                                                             
                                                                                  

18 de junio de 2012


¿ HOY TENEMOS DE TODO ?


 Hoy tenemos edificios más altos y autopistas más anchas, pero temperamentos más cortos y puntos de vista más estrechos.
Gastamos mas, pero disfrutamos menos
Tenemos casas más grandes, pero familias más chicas.
... Tenemos más compromisos, pero menos tiempo.
Tenemos mas conocimientos, pero menos criterio.
Tenemos más medicinas, pero menos salud.
Hemos multiplicado nuestras posesiones, pero hemos reducido nuestros valores.
Hablamos mucho, amamos poco, y odiamos demasiado.
Hemos llegado a la luna y regresado, pero tenemos dificultades para cruzar la calle y conocer a nuestro vecino.
Hemos conquistado el espacio exterior, mas no el interior.
Tenemos mayores ingresos, pero menos moral.
Estos son tiempos con mas libertad, pero menos alegría.
Con mas comida, pero menos nutrición
Son días en que llegan dos sueldos a casa, pero aumentan los divorcios...


 

17 de junio de 2012

¿LA VOLUNTAD?


Francisco-M. González*
Venía el domingo pasado, con mi mujer, desde Las Palmas en un barco de la naviera Armas. travesía, que hacemos, salvo si llueve, en la cubierta de la piscina; puesto que. al embocar la Isleta casi todo el pasaje se mete en el interior del buque, y así, casi siempre, nos quedamos solos, y  aprovechamos para leer,  tomar un café y disfrutar de la brisa del océano. Pero,  el domingo aunque la tarde estaba fresca, aparecieron dos "niñitos" y dos "niñitas" en la piscina, entre trece y ocho años, no solo para bañarse, sino tambien para empujarse, gritarse, pelearse... Traté de acercarme a ellos para negociar, si bajaban el "volumen"...Mi sorpresa fue, que eran hermanos de familia numerosa. Miré para la otra mesa ocupada y enseguida me di cuenta que eran sus padres, sin inmutarse por los gritos, y las peleas de los chicos: el marido centrado en un tocho de libro, una chiquita con aspecto de empollona y aíre de hermana mayor, leyendo. La madre, relativamente joven, tambien leyendo, pero de vez en cuando,  oteando el mar y de reojo a los de la piscina.
      Pensé ir a saludarles y felicitarles: son familias que ya se ven muy poco, pero no quería interrumpirles el plácido rato de lectura.  Fueron ellos al darse cuenta de mi presencia, dejaron la lectura y me saludaron, con una cálida y amable sonrisa. En efecto, era un matrimonio con cinco hijos, que iban a pasar unos días con los abuelos en Tacoronte. Le pregunté a la mayor, si no se animaba a bañarse, me señaló unas muleta, y me dijo: "es que estoy coja". Nos invitaron a sentarnos, y Margarita, -que así se llamaba la madre- nos contó el episodio del esguince de Marga; el padre se limitaba a sonreír: como si fuera  una "aventura más"
     "Me llamó la profesora de gimnasia, para decime que llevara a Marga a urgencias, porque jugando voleibol, se había caído en una mala postura y tenía bastante dolor. En urgencias, la doctora le preguntó, si le dolía -¡vaya si le dolía!- entonces le diagnosticó un esguince, sin tocarla y sin radiografía ¡ojo clínico! Escribió un papel y nos mandó al piso de abajo, para que la enfermera le pusiera una férula y le recetó el Ibuprofeno 400 y una semana de reposo; y si seguía con dolor, que la llevásemos al médico de cabecera, por si necesitaba que la viera el traumatólogo. Abajo, la enfermera dijo: "¿un esguince?", "una férula"; pero al leer el papel  de la doctora, nos advirtió, "aquí pone un apósito y una venda"; entonces le dije, que la llamara o que yo misma subía a hablar con ella, pero se puso algo seria y me dijo resignada, "aquí pone un apósito y un apósito le pongo, no quiero líos con los de arriba"           
    Pasa una semana de reposo, y Marga seguía sin poder moverse y los exámenes a la puerta. Nos fuimos al médico de cabecera, y al vernos, nos dijo: "te veo con muletas eso es que tienes un esguince"; le echó un vistazo al informe, y le dijo: "¡muy bien! otra semanita más de reposo, sigue con el Ibuprofeno y mucha agua ¡mucha agua! y si sigues con molestias vuelve dentro de una semana.
      Volvimos decepcionados y la niña con dolor. Una vecina,  nos aconsejó, que la lleváramos a don Pancho el "Cabrero" - "cabrero porque se dedica a cuidar cabras, obviamente", aclaró  el marido, no sin cierta guasa- La llevamos a ver si la aliviaba, aunque sin esperanza alguna. Pero el señor cabrero -hombre de pocas palabras- le estuvo palpando el tobillo durante un buen rato, y al final dijo "tienes un hueso salido" -ya no le preguntamos de que hueso se trataba-, entonces empezó a frotar con sus ungüentos o ¿elixires?, un buen rato, y  cuando terminó nos dijo "ya está colocado en su sitio, mañana con muletas y pasado a caminar, sin ninguna venda". Sorprendidos, mi marido le preguntó ¿cuánto le debíamos?, y el señor, sin mucho interés dijo:  ¡La voluntad!, no sé cuánto le daría. ­-Vamos a dejarlo así, dijo el padre de la niña,  no sea que Hacienda le abra un expediente a don Pancho, por una miseria de dinero.
   Al día siguiente, les llamé por curiosidad para saber de la eficacia del cabrero. Marga estaba perfectamente bien,  caminaba sin muleta y sin ningún tipo de molestias. ¡La voluntad! La voluntad de querer hacer el trabajo profesional bien hecho.
PUBLICADO EN "EL DÍA" 15.06.12

JOHN WAYNE


EL SACERDOTE QUE BAUTIZÓ A JOHN WAYNE TAMBIÉN ERA CONVERSO


Carmelo López-Arias
El bautismo «in articulo mortis» del actor más carismático de la historia del cine fue el punto final de una vida rondando la Iglesia. 

http://www.religionenlibertad.com/imagenes/sp.gif
 17 junio 2012

Los más devotos de John Wayne, huérfanos para siempre, han celebrado esta semana -el lunes, para ser exactos- el aniversario de su muerte. Treinta y tres años ya sin The Duke [El Duque], que falleció el 11 de junio de 1979 a los 72 años tras protagonizar una de las carreras más brillantes en la historia de Hollywood.
Presbiteriano de nacimiento, quiso entrar en la Iglesia católica en el lecho de muerte, y a su llamada acudió el capellán del Centro Médico de UCLA (Universidad de California - Los Ángeles), el paulino Robert Philip Curtis.
Católico cardiaco
John Wayne se casó tres veces y se divorció dos, y a pesar de que su vida no se amoldó en ese sentido a la doctrina católica, siempre se sintió cercano a la Iglesia. Sus tres esposas fueron de origen hispano, las tres católicas, y bautizó católicos a los siete hijos que tuvo con todas ellas, quienes hicieron lo propio con sus 21 nietos. Uno de ellos, Matthew Muñoz, es incluso sacerdote en California.
Del mismo modo, los amigos que hizo el actor en Panamá, México y Perú, lugares de nacimiento de sus tres mujeres, relataban la admiración que sentía por las certezas que les proporcionaba su fe católica. Wayne, de hecho, se denominaba a sí mismo muchas veces "católico cardíaco", forma humorística que designa a personas que retrasan su conversión hasta el último momento.
Visitado por un obispo...
Fue su caso. La noticia saltó a los tres días de morir: El Duque había sido recibido en la Iglesia. Su hijo mayor, Michael, explicó entonces a la prensa (puede verse en los despachos de Associated Press y de United Press del 14 de junio de 1979) que un mes antes de su muerte el arzobispo de Panamá, Marcos McGrath, le visitó en su domicilio: "Hablaron largo y tendido. Y el pasado sábado, cuando papá sufría mucho y las cosas se pusieron feas, mi hermano Patrick le preguntó si quería ver a un sacerdote. Papá dijo: ´Sí, creo que es una buena idea´. Y llamamos al padre Robert Curtis. Yo no estaba en la habitación cuando el padre Curtis le administró los últimos sacramentos. Fue el sábado o el domingo. Ignoro cómo caracteriza técnicamente la Iglesia una conversión, pero papá murió en la Iglesia. Murió como católico. Y sé que siempre se llamó a sí mismo católico cardiaco".
Poco después, el mismo padre Curtis confirmó esta información: "John Wayne fue recibido en la Iglesia católica el día antes de morir", dijo, aunque a las preguntas que le hicieron los periodistas no ofreció más explicaciones por tratarse de "un asunto personal entre el sacerdote y el penitente".
...y bautizado por un converso
El caso es que también el padre Curtis era converso. Era un líder nato al estilo americano: nacido en la costa Este, en Maryland, era un buen estudiante, presidente de su fraternidad, entrenador del equipo de baloncesto... Luego sirvió en las Fuerzas Aéreas y cuando se licenció estudió en la Escuela de Arte Dramático de Nueva York para convertirse en actor. Luego se trasladó a Los Ángeles para hacer carrera en Hollywood, pero como tantos otros jóvenes con esa misma aspiración, fracasó.
Un día asistió a un retiro espiritual en Montserrat (California), y su vida dio un vuelco. Primero se convirtió al catolicismo, y luego quiso entregarse por completo a Dios. Ingresó en los paulinos, a quienes admiraba por su intensa labor en los medios de comunicación... incluida una productora cinematográfica. Cuando se ordenó sacerdote, mató el gusanillo de haber sido actor convirtiéndose en consejero espiritual y amigo de muchos de quienes habrían sido sus rivales, entre ellos Cary Grant y por supuesto John Wayne.
Murió el 17 de noviembre de 2004, tras pasar a la historia, con esas breves declaraciones de 1979, por haber llevado hasta las puertas del cielo al actor más admirado de todos los tiempos.
RELIGIÓN EN LIBERTAD